Diputación financia con 8.000 euros este proyecto de ayuda humanitaria de la asociación de niños de acogida en Huelva
La Diputación de Huelva, a través del Servicio de Cooperación Internacional, ha propiciado la presencia de un grupo de tres menores ucranianos en la provincia durante los meses de verano. A través de una subvención de 8.000 euros a la asociación de niños de acogida en Huelva (Asnia), se posibilita la estancia de estos jóvenes con familias onubenses, alejándolos temporalmente del entorno bélico en el que sobreviven y paliando, de alguna manera, las consecuencias físicas y psicológicas que viven actualmente.
Inicialmente, el proyecto estaba previsto para cuatro menores ucranianos pero al final uno de ellos no ha podido incorporarse al grupo como consecuencia del fallecimiento de su madre en el frente de guerra, lo que da idea de lo necesario que es que estos menores puedan desconectar, aunque sea al menos unos meses, del conflicto bélico.
Durante su estancia, los jóvenes están llevando a cabo numerosas actividades y disfrutando de los innumerables privilegios con los que cuenta la provincia de Huelva, desde su gastronomía hasta sus playas, pasando por actividades de cetrería, travesía guiada por la ría de Huelva, y convivencia en el parque acuático de Palos de la Frontera, entre otras muchas.
La institución provincial, a través del Servicio de Cooperación Internacional financia, con una subvención de 8.000 euros, este proyecto. Este año son tres los menores que permanecen en el periodo estival en Huelva capital y Bonares. Uno de ellos no regresará con el grupo ya que permanecerá en Huelva de forma indefinida para iniciar sus estudios en el seno de una familia residente en la capital onubense.
Los jóvenes proceden de la provincia de Odesa, una de las zonas que está sufriendo frecuentes ataques de la fuerzas militares rusas. Durante los dos meses en la provincia de Huelva, se consigue alejarlos del entorno bélico donde viven, dándoles la oportunidad de vivir en paz, alejados de las bombas y sirenas de alarmas. Al mismo tiempo se potencia una alimentación equilibrada, hábitos saludables y se atiende cualquier problema médico que pueda surgir.
El proyecto, que este verano cumple su cuarta edición, implica un importante trabajo durante todo el año ya que no es fácil recabar todos los permisos, tanto en Ucrania como en España, además de todas las cuestiones logísticas de salida y vuelta de los menores. Nada de esto sería posible sin el trabajo de la Asociación Asnia y las familias de acogida.




















