Por primera vez, el Reino de Marruecos se sitúa como la economía más industrializada del continente africano en 2025. Así lo revela un informe del BAD, el Banco Africano de Desarrollo. Si bien es cierto que Marruecos se beneficia del retroceso de Sudáfrica, esto también es el resultado de una estrategia política favorable a la industria puesta en marcha hace veinte años.

En su informe, el Banco Africano de Desarrollo destaca los éxitos del modelo marroquí: un aumento de la inversión pública y extranjera, zonas industriales en pleno auge e infraestructuras cada vez más conectadas, en particular con el puerto de Tánger Med, que hoy en día es el primer puerto africano.

Como resultado, la industria del reino ya no se basa únicamente en los fosfatos o el sector del automóvil, sino también en otros sectores prometedores como la aeronáutica. «Cada avión que surca los cielos hoy en día y que se haya fabricado a partir de 2005 tiene al menos un componente esencial producido en Marruecos. Una de las apuestas del Rey Mohammed VI fue apostar por la aeronáutica tanto como por la automoción», explica Abdelmalek Alaoui, presidente del Instituto Marroquí de Inteligencia Estratégica y autor del libro Marruecos, el desafío del poder.

«Cuando un país decide destinar una gran cantidad de inversión pública a la creación de infraestructuras de alta calidad -ya sea en conectividad, en puertos o en telecomunicaciones-, en ese caso aparecen inversores internacionales cada vez más importantes, pero también acompañados de inversores nacionales. Y es a partir de ahí cuando se cambia de categoría», analiza Abdelmalek Alaoui.

A Marruecos le queda un reto: que todo el país se beneficie de este éxito industrial. «Hay un Marruecos que sale ganando, un Marruecos cercano a los puertos, un Marruecos de la globalización. Y sigue habiendo un Marruecos de las zonas periféricas, de los territorios. Y el hecho de que hayamos tenido esta industrialización a marchas forzadas ha acentuado las diferencias entre los que son muy ricos y los que se encuentran mucho más abajo en la pirámide social».

Porque, más allá de los buenos resultados industriales, las desigualdades siguen siendo muy marcadas. En otro informe publicado el mes pasado, el Banco Africano de Desarrollo señalaba que, aunque Marruecos cuenta con numerosas empresas, le cuesta crear suficientes puestos de trabajo para su población.