David Toscano destaca su importancia para llegar a zonas inundadas e inestables donde los medios convencionales no funcionan

El presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano, y el diputado de Medio Ambiente y Plagas, Arturo Alpresa, han presentado este viernes en las Marismas de Aljaraque el nuevo vehículo que se incorpora al Servicio de Control de Plagas de la institución provincial en esta campaña 2026 para intensificar los tratamientos sobre terrenos de marisma mareal. Se trata de un vehículo anfibio, habilitado para su uso en medios inundados, que permitirá tratar amplias extensiones de terreno en períodos cortos de tiempo, especialmente en zonas que por sus características impide el uso de otros medios mecánicos alternativos. En el acto también ha estado presente el jefe de Servicio de Control de Plagas, Francisco Cáceres, y el alcalde de Aljaraque, Adrián Cano.

Según ha explicado David Toscano, “con este vehículo podremos llegar a zonas inundadas, inestables, donde los medios convencionales no funcionan y donde, sin embargo, se concentran muchos focos de cría de mosquitos. Con este vehículo podemos actuar más rápido, en más superficie y con mayor eficacia, mejorando los tratamientos”.

Además, ha añadido el presidente de la Diputación, “lo hacemos de una forma más respetuosa con el entorno, reduciendo la presencia humana en zonas sensibles y actuando de forma más precisa. Porque, al final, de lo que se trata es de anticiparnos y actuar antes de que el problema crezca, interviniendo en la fase larvaria, que es donde realmente se gana esta batalla”.

Toscano ha manifestado que “después de las lluvias de estos meses, hay más agua, más superficie inundada y, por tanto, más dificultad para actuar. Por eso, con más agua en muchas zonas de la provincia, contar con herramientas como esta nos permite ser más eficaces y adaptarnos mejor a la realidad del territorio”.

Por su parte, el jefe de Servicio de Control de Plagas, Francisco Cáceres, ha asegurado que “este nuevo recurso nos va a aportar una mayor agilidad a la hora de realizar los tratamientos, sobre todo el acceso a zonas difíciles, y es un complemento que va a contribuir, junto con los tratamientos aéreos, a incrementar la eficiencia de las aplicaciones”. Para Cáceres, “vamos a acortar los tiempos de aplicación, va a reducir la permanencia de las personas en el medio natural, algo especialmente importante en zonas protegidas, y va a complementar los tratamientos a pie, junto con los aéreos, en el que no solo están los aviones, sino también los drones”.

Están previstas la realización de diez fases de tratamiento con este vehículo, que acumulará un recorrido máximo de 500 kilómetros, lo que se traducirá en un total de 120 horas de trabajo, a las que habría que añadir las necesarias para completar los desplazamientos entre zonas de tratamiento y para realizar las labores de limpieza diaria a la finalización de las aplicaciones larvicidas.