El Ayuntamiento conmemora el 8M con un reconocimiento a una vecina que ha dedicado parte de su vida a ayudar a los demás
El Ayuntamiento de Zalamea la Real ha conmemorado el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con un emotivo homenaje a una de sus vecinas, Pilar Rodríguez Romero, mujer zalameña que ha dedicado parte de su vida a ayudar a los demás de forma altruista.
Rodeada en todo momento por su familia y por miembros de Cáritas Parroquial, organización a la que pertenece, Pilar Rodríguez acogió con emoción este reconocimiento de su pueblo ante la presencia de numerosos zalameños y zalameñas que acudieron al acto central conmemorativo del 8M.
El acto, que contó con la presencia de la Corporación Municipal y de asociaciones de la localidad, estuvo presidido por el alcalde del municipio, Diego Rodríguez Pérez, y la concejala de Igualdad, Alba Giles, quienes reivindicaron el papel de las políticas sociales en pro de una sociedad más justa y paritaria.

Por su parte, la presidenta de la Asociación ‘Ilusión y realidades’ puso el acento en la vulnerabilidad que aún sigue teniendo la mujer en la sociedad actual, tras lo que destacó el papel que en un pasado desempeñaron las mujeres para defender su libertad.
El acto concluyó con la intervención de dos dos alumnas del IES Nuevo Milenio de la localidad, quienes tomaron la voz desde el atril para vislumbrar una sociedad futura sin distinciones y sin desigualdades.

La conmemoración del 8M en Zalamea se completó una actividad dirigida a los niños y niñas de la localidad, quienes pudieron disfrutar de un clásico como Caperucita Roja desde una perspectiva más actual. A ritmo de canciones pegadizas, la Caperucita Roja que visitó el Teatro Ruiz Tatay sensibilizó a los asistentes sobre la violencia de género, el respeto, la libertad en las relaciones y el rechazo a cualquier tipo de violencia doméstica.

Al finalizar la obra, representada por la compañía de teatro infantil ‘La Letra con Risa Entra’, de la Escuela de Cómicos, y titulada ‘Rosemary recuperó la alegría’, los asistentes disfrutaron de una merienda en el hall del teatro, al tiempo que pudieron admirar una exposición de punto de cruz donada por la Asociación Ilusión y Realidades.



















