Un informe oficial hasta ahora desconocido, hallado por el investigador Ángel Romero, cifra los cuerpos recogidos en las calles y alrededores tras el golpe de Estado
Un nuevo informe oficial, hasta ahora desconocido, cifra en 821 los cadáveres recogidos en las calles y alrededores de Huelva capital en los primeros dos meses posteriores al golpe de Estado del 18 de julio de 1936. El documento, hallado por el investigador memorialista Ángel Romero, aporta nuevos datos sobre la magnitud de la represión en la ciudad durante ese periodo.
Según el registro, entre el 29 de julio, día en que las tropas sublevadas tomaron la ciudad, y el 28 de septiembre, los servicios de la Cruz Roja retiraron 795 cuerpos en la capital y 26 en las inmediaciones. La operación, denominada “servicios especiales”, se desarrollaba siempre a partir de medianoche, tanto en el casco urbano como en el extrarradio.
El informe señala que, “de acuerdo y por orden de la autoridad militar”, la Cruz Roja movilizó a sus 45 camilleros para realizar de forma “intensa” lo que definía como “la sagrada misión de recogida de todos los eliminados por la justicia y de su conducción a su última morada”.
El número de víctimas por bandos fue muy desigual. En los días posteriores al golpe, los milicianos republicanos mataron a seis personas. El gobernador civil republicano, Diego Jiménez Castellano, dio la orden de recluir a los 178 derechistas detenidos en el vapor Ramón, fondeado en la ría de Huelva, y esto propició que no se elevara el número de víctimas y, a la misma vez, que, tras la liberación de los detenidos, la represión contra los izquierdistas fuera mayor.
Hasta ahora, las cifras sobre las víctimas en la ciudad eran dispares, debido a los intentos del franquismo por ocultar el rastro de la matanza. Las números del nuevo documento no aclaran si los cuerpos contabilizados incluyen a los fusilados directamente en el cementerio, lo que elevaría aún más el balance. Registros del camposanto contabilizan 600 enterramientos en julio y agosto y 180 en septiembre, mientras que investigaciones previas habían fijado el número total de víctimas en cifras algo menores: 809 (García Márquez y Harriero Capilla), 791 (Reyes Santana) o 783 (Espinosa Maestre).
En cualquier caso, el nuevo recuento eleva a 821 las víctimas documentadas recogidas de las calles, lo que refuerza la hipótesis de que las cifras reales de la represión en Huelva superan con creces las estimaciones tradicionales. Para que nos hagamos una idea de las cifras de la matanza, en 1936 la ciudad de Huelva contaba con unos 52.000 habitantes.
El estudio completo de Ángel Romero se publicará en los próximos meses.

















