Riotinto se convierte en la primera mina metálica que registra sus huellas de carbono

Atalaya se inscribe en el registro del Ministerio de Transición Ecológica para contribuir a la lucha contra el cambio climático

Atalaya Mining acaba de obtener la inscripción de las huellas de carbono 2019 y 2020 de la mina de Riotinto en el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción de Dióxido de Carbono, un registro oficial del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que recoge los datos de emisiones de las empresas que quieren calcular, reducir y compensar sus emisiones de CO2 a la atmósfera de manera transparente.

Esta iniciativa de Atalaya, pionera en el sector de la minería metálica, tiene como objetivo establecer las emisiones y medir los resultados de sus proyectos de eficiencia energética, con lo que pretende contribuir a la lucha contra el cambio climático en el marco de su «apuesta por la sostenibilidad», lo que «ya está dando resultados», destacan desde la empresa.

En concreto, la compañía informa de que ha logrado bajar su ratio de CO2 por tonelada de metal producido en la mina de Riotinto desde los 0.55 a los 0.49 entre los años 2019 y 2020, lo que la empresa atribuye a la inversión que está acometiendo en materia de eficiencia del proceso productivo.

“La estrategia que marcó la dirección de la empresa era clara: en cuestiones ambientales, solo nos vale la excelencia. Y en eso trabaja el equipo día a día”, destaca el responsable de Medio Ambiente en la mina, Emilio Sanjuán.

Además, a este objetivo contribuirá definitivamente la puesta en marcha de la nueva planta solar de 50MW que Atalaya va a construir este año en Riotinto, que cuenta con una inversión de 30 millones de euros y reduciría las emisiones de CO2 hasta en 40.000 toneladas anuales, equivalentes a 173.000 barriles de petróleo, destacan desde la empresa.

También el director general de Atalaya, Enrique Delgado, ha destacado este nuevo hito. “Cuando nos adherimos al Pacto Mundial de las Naciones Unidas por la Sostenibilidad lo hicimos con todas las consecuencias. Por eso, trabajamos para hacer una minería cada día más verde. Hoy demostramos, una vez más, que nuestro compromiso con el medio ambiente es real», subraya.

Asimismo, una vez comprometida con el cálculo de su huella de carbono, la empresa asegura que ya está trabajando para quedar inscrita en los apartados de Reducción y Compensación, siguiendo las directrices del Ministerio, así como tramitando su alta en el Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE).

Sobre Atalaya

Atalaya Riotinto Minera, filial de Atalaya Mining, es la operadora de la histórica mina de Riotinto, un nuevo proyecto minero que incorpora las «últimas innovaciones tecnológicas» en el sector, así como los conceptos de seguridad y sostenibilidad ambiental «propios de la minería del siglo XXI».

Riotinto es hoy una mina de cobre a cielo abierto que ha producido más de 56.000 toneladas de cobre en concentrado en 2021. Cuenta con 197 millones de toneladas de reservas de mineral de cobre y trabaja constantemente en la identificación de nuevos recursos para seguir alargando la vida de la explotación, que actualmente se sitúa en 11 años.

La puesta en marcha del Proyecto Riotinto ha supuesto una «gran inversión industrial», incluyendo «importantísimas» mejoras ambientales y la creación de más de 1.000 empleos directos e indirectos.

Giahsa reduce sus emisiones por tercer año consecutivo para luchar contra el Cambio Climático

La empresa pública revalida su certificado de verificación de la huella de carbono y desciende la generación de gases de efecto invernadero un 20%

Giahsa, con el apoyo de la consultora Ecoterrae, ha obtenido por tercer año consecutivo la certificación otorgada por auditor externo para el cálculo de la huella de carbono conforme al estándar GHG Protocol. De tal forma, la empresa pública dispondrá del registro y sello del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Como ha explicado el director ejecutivo, Manuel Domínguez Limón, «revalidar este certificado de verificación es la mejor prueba del compromiso decidido de Giahsa con la gestión ambiental sostenible y la lucha contra el cambio climático, desde la que definimos objetivos y políticas de reducción de emisiones a la atmósfera, así como buenas prácticas en materia de ahorro, planificación de energía y movilidad».

Giahsa suma tres anualidades reduciendo emisiones de gases de efecto invernado, se ha pasado de generar 15.908 toneladas de CO2 equivalente en 2018 a 14.792 en 2019, y 11.847 en 2020, reduciendo en esta última anualidad un 20%. Todo ello, gracias al esfuerzo en la optimización de procesos productivos e inversiones ejecutadas enfocadas a la eficiencia energética. De tal forma, la reducción de CO2 de 2.945 toneladas con respecto al año anterior, equivaldría a la plantación de más de 17.600 árboles.

La certificación alcanza todas las actividades propias del ciclo integral del agua en Giahsa, tanto en abastecimiento como en saneamiento y depuración, recogida y transporte de residuos sólidos urbanos (RSU), atención al cliente, proyectos, obras y servicios generales. De tal manera, ha precisado Domínguez, «esta nueva certificación que hemos logrado en Giahsa conforme a los requisitos del estándar GHG Protocol sobre el cálculo de gases de efecto invernadero, demuestra la voluntad manifiesta por lucha contra el cambio climático”.

La huella de carbono se define como el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero producidas, directa o indirectamente, por el conjunto de los servicios que presta Giahsa, en términos de dioxido de carbono equivalente (COeq.) El calculo efectuado conlleva todas las emisiones directas, como degradación de materia orgánica en aguas residuales, procesos de nitrificación-desnitrificación, procesos de combustión fija y combustión móvil. También se han contabilizado las fugas en equipos de climatización y se han calculado las emisiones por consumo eléctrico en todas las instalaciones de Giahsa, tanto del ciclo integral del agua, como de gestión de residuos sólidos urbanos y servicios generales.

El informe final de la verificación destaca como puntos fuertes para la concesión del certificado la implicación del personal de los distintos departamentos, la gestión de la información sobre los gases de efecto invernadero y en el proceso de mejora continua del mismo. También se ha valorado positivamente el grado de exhaustividad en el tratamiento de los factores de cálculo empleados, así como en la gestión del nivel de calidad de los mismos.

Respaldo del Gobierno a la lucha contra el Cambio Climático de Giahsa

Giahsa obtiene la certificación de la verificación de la huella de carbono

Giahsa, con la colaboración de la consultora Ecoterrae, ha obtenido la certificación otorgada por auditor externo para el cálculo de la huella de carbono conforme al estándar GHG Protocol. Asimismo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha concedido a la empresa pública el sello del registro de la huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono correspondiente a los años 2018 y 2019. El certificado, como explica el director ejecutivo Manuel Domínguez Limón, “es la prueba del compromiso de la empresa con la gestión ambiental sostenible y la lucha contra el cambio climático, desde la que venimos definiendo objetivos y políticas de reducción de emisiones a la atmósfera, así como buenas prácticas en materia de ahorro, planificación de energía y movilidad”.

Por tanto, a partir de ahora, “Giahsa evidencia su participación en el registro de huella de carbono y va más allá: después de realizar los estudios y cálculos pertinentes se ha logrado reducirla en más de un 7% en todas nuestras actividades relacionadas con el ciclo integral del agua y los residuos sólidos urbanos”, explica Domínguez, que ha añadido que “la verificación conseguida por Giahsa y avalada oficialmente demuestra el cumplimiento del GHG Protocol sobre el cálculo de dichos gases de efecto invernadero”.

Verificación de doble alcance

El alcance de la verificación obtenida por Giahsa, por una parte, afecta a las emisiones de alcance 1, como degradación de materia orgánica en aguas residuales, por nitrificación-desnitrificación, por combustión fija, por combustión móvil y por fugas en equipos de climatización. En un segundo alcance, se vincula a las emisiones por consumo eléctrico en las instalaciones destinadas al ciclo integral del agua, soporte y gestión de residuos sólidos urbanos. El objeto de la verificación es llevar a cabo, como puntualiza Domínguez, “un proceso que asegure a los usuarios que la declaración sobre el cálculo de la huella de carbono realizada por Giahsa es completa, exacta, coherente, transparente y sin discrepancias notables”.

El informe final de la verificación destaca como puntos fuertes para la concesión del certificado de la huella de carbono a Giahsa la implicación del personal de los distintos departamentos en el mantenimiento, la gestión de la información sobre los gases de efecto invernadero y en el proceso de mejora continua del mismo. También se ha considerado positivamente el grado de exhaustividad en el tratamiento de los factores de cálculo empleados, así como en la gestión del nivel de calidad de los mismos.