La Casa 21 de Bella Vista reabre sus puertas al público

La sección etnográfica del Museo Minero puede visitarse de 16.30 a 19.30 horas

El Parque Minero de Riotinto ha reabierto las puertas de la Casa 21 del barrio inglés de Bella Vista, la sección etnográfica del Museo Minero, que puede visitarse ya en horario de 16.30 a 19.30 horas, tal y como han informado desde el propio Museo, que ha destacado que todos los puntos de visita del Parque Minero de Riotinto están adaptados a la covid-19.

La Casa 21 renovó a principios de este año parte de sus contenidos expositivos con el objetivo de ampliar la visión que se ofrece a los visitantes de los usos y costumbres de la comunidad británica que habitó el barrio a finales del siglo XIX y principios del XX y que se exponen en este inmueble, uno de los puntos incluidos en el Parque Minero de Fundación Río Tinto junto con el propio Museo, el ferrocarril turístico minero y la antigua mina de Peña de Hierro.

El inmueble, que cuenta con una superficie total de 540 metros cuadrados y consta de tres plantas (baja, primera y segunda), vio renovados sus contenidos en la planta superior, concretamente en la sala que muestra cómo era la vida social de los técnicos británicos y sus familias. Además de modificar y ampliar los elementos que se exponen, fotografías y paneles, se introdujeron nuevos textos sobre algunas de las celebraciones y sobre la práctica de deportes.

Así se muestra cómo era la principal festividad desde la llegada de Rio Tinto Co. LTD en 1873, el cumpleaños de la reina Victoria, el 24 de mayo, que se siguió celebrando tras la muerte de la monarca y que en los años 20 pasó a denominarse Día del Imperio, manteniendo el programa festivo.

En la sala se recrea la forma en que pasaban sus ratos de ocio, con especial atención a los deportes. La creación del Club Inglés de Río Tinto en 1878 supuso el inicio de la práctica del cricket, polo, billar, golf, tenis y fútbol en España. Si bien algunos solo fueron practicados por los británicos, otros arraigaron en la población local llegando a ser muy populares, como es el caso del fútbol. De este modo, Riotinto fue la cuna del fútbol en España.

Entre los recursos expositivos empleados en este espacio destaca la incorporación de material audiovisual relacionado con los temas que se exponen en la sala. Las imágenes proceden de la película ‘Riotinto 1929’, recientemente restaurada por Fundación Río Tinto a partir del material fílmico del Archivo Histórico, que incluye secuencias de un partido de fútbol, así como una demostración de los Exploradores de España, la sección de los ‘boys scouts’ creada por Mr. Twimmis, jefe del del Departamento de Geología de Rio Tinto Co. Ltd. Igualmente se presentan imágenes grabadas en 1966 de diferentes deportes en Riotinto, entre los que destaca la vela.

Isabel Naylor da nombre a una sala de la Casa 21 de Bella Vista

La Fundación Río Tinto rinde homenaje a una «figura fundamental en la transmisión del legado británico de Huelva»

Uno de los espacios más singulares de la ‘Casa 21’ del barrio de Bella Vista de Minas de Riotinto lleva desde este viernes, 3 de mayo, el nombre de Isabel Naylor. Fundación Río Tinto (FRT), propietaria del citado inmueble, muestra así su reconocimiento a la figura de esta antigua vecina del barrio inglés, recientemente fallecida en Huelva, sin cuya aportación no habría sido posible recrear el modo de vida de sus habitantes a finales del siglo XIX y principios del XX, tal y como han recalcado desde la propia Fundación.

Los seis hijos de Isabel, Carmen, Cinta, Lucía, Alfonso, Carlos y Gladys Méndez Naylor, han asistido a un sencillo acto en el que se ha descubierto una placa con el nombre de su madre y la leyenda ‘In loving memory’, situada en la puerta de paso al comedor. Los familiares de Isabel Naylor han estado acompañados por el director general de Fundación Río Tinto, José Luis Bonilla, y los directores del Museo Minero y del Archivo Histórico de la Fundación, Aquilino Delegado y Juan Manuel Pérez.

La ‘Casa 21’, sección etnográfica del Museo Minero, es uno de los principales atractivos del Parque Minero de Riotinto. Cuando FRT decidió la musealización de la casa para retrotraerla al estado más parecido al de su construcción hacia 1883, se tomó contacto con Isabel -siempre dispuesta a colaborar con todo lo relacionado con el patrimonio británico-, que además de residente del barrio en los años 40 del siglo XX aportó sus conocimientos de los años vividos en Inglaterra. «Ella cogió un cuaderno –recuerda Aquilino Delgado- y fue pegando fotos de revistas de decoración británica, indicando los elementos que había que instalar en las habitaciones de la casa desde el salón, comedor, dormitorios, cocina, etc.».

Siguiendo sus consejos se adquirió el 80 por ciento del mobiliario, llegándose a construir otros como el reposapiés de la chimenea del salón al no ser posible encontrar uno original. «Su única petición –comenta el director del Museo- fue montar personalmente la mesa del comedor para el tea time. Para ello donó la vajilla de té completa, tetera, cubre tetera y cubertería. Desde entonces la mesa sigue igual que ella la dejó en 2005. Cada vez que se limpia se vuelve a colocar del mismo modo». Precisamente por ello el homenaje de este viernes ha tenido lugar a las cinco, tradicional hora del té. Además de los elementos del comedor, Isabel donó mobiliario para otras dependencias de la casa, así como láminas y libros originales para el salón.

Fue igualmente importante su colaboración con proyectos del Archivo Histórico de FRT. Su director, Juan Manuel Pérez, recalca que Isabel tenía debilidad por Riotinto, «desde que su padre Thomas Liddle Naylor empezara a trabajar en 1942 como ingeniero mecánico en Talleres Mina. Se sentía muy orgullosa de su padre, le encantaba regodearse con los certificados conservados en el archivo de todas las empresas en las que trabajó. A Isabel le encantaba recibir cada año a la Esquila en el club de Bella Vista donde había crecido y vivido su primera juventud hasta los 23 años, cuando se traslada a Huelva por el nombramiento de su padre como Jefe de Talleres Huelva en 1955».

Desde este viernes, esta «gran mujer», como la califican desde la Fundación, es recordada con la placa conmemorativa en su «barrio inglés» como homenaje a su «sensibilidad cultural para la salvaguarda del patrimonio y el conocimiento de la historia onubense. Siempre preocupada por el entendimiento y convivencia de las dos culturas, supo armonizar –dice Juan Manuel Pérez- su patriotismo británico, heredado de su padre, con su amor a la tierra onubense que la vio nacer. Nadie como ella supo aunarlas, con actos como depositar cada año las flores en la tumba del soldado William Martin, que le mereció la obtención de condecoraciones como la ‘Medalla de Huelva’ y la ‘Medalla extranjera del Imperio Británico'».