Feijoó asegura que el siniestro era «evitable»
Pedro Sánchez ha asegurado en el Congreso de los Diputados que se «hará justicia» tras el accidente ferroviario del pasado 18 de enero en Adamuz, Córdoba. «El Estado en su conjunto está haciendo y hará todo lo que esté en su mano para acompañar a los familiares de las víctimas», ha asegurado.
El presidente del Gobierno ha pedido comparecer en la Cámara Baja para tratar la respuesta ante los accidentes ferroviarios producidos en enero. El primero en Adamuz, que provocó 46 muertos tras el descarrilamiento de un tren Iryo y la posterior colisión con un Alvia que venía en sentido contrario.
Dos días después, el 20 de enero, un tren de Cercanías chocó contra un muro a causa de un desprendimiento en Gelida (Barcelona), murió un maquinista en prácticas y resultaron heridas una treintena de personas.
«Investigaremos con rigor», ha asegurado Sánchez, añadiendo que se tomarán las medidas necesarias para que accidentes como estos no vuelvan a ocurrir. «Se produjo una tremenda colisión, cayó la tensión de la vía y se encendieron las alarmas. Dos minutos después, el maquinista de Iryo comunicó que se había producido un descarrilamiento», ha recordado.
Tras rememorar la cronología de cómo sucedieron los hechos, ha destacado que el dispositivo del Estado activado tras el accidente ayudó a salvar vidas, indicando que «en cuestión de minutos», se activó un amplio dispositivo del conjunto del Estado, que permitió «una respuesta rápida».
Un momento que ha aprovechado para señalar que los técnicos de CIAF siguen investigando. «En cuanto tengamos resultados concluyentes, los vamos a compartir de forma transparente y pondremos las medidas necesarias para que no vuelva a suceder», ha indicado.
Sánchez ha destacado que la vía cumplía con todos los protocolos establecidos por España y por Europa, aunque ha reconocido que «no son infalibles» y «habrá que ampliarlos». «Probablemente, los estándares de calidad tendrán que reforzarse», ha admitido.
Feijoó asegura que era «evitable»
En su turno de intervención tras Sánchez, Feijóo ha acusado al jefe del Ejecutivo de haber jugado a «la ruleta rusa» con la seguridad de los viajeros de tren porque, ha señalado, el de Adamuz era un «accidente evitable, no una catástrofe imprevisible«.
Para el líder del PP, la «negligencia fue continuada» y «tuvo resultado de muerte», por lo que le ha espetado a Sánchez que «su Gobierno se sentará en el banquillo también por esto». A su juicio, el jefe del Ejecutivo ha acudido a «mentir» al Congreso, cuando tendría que haber ido a «pedir perdón y asumir las consecuencias».
En un discurso muy duro, el líder de la oposición ha afeado al Gobierno la gestión en materia de infraestructuras y el haber ignorado los avisos de maquinistas y usuarios sobre las vías, así como también le ha echado en cara que suba a la tribuna con «cara compungida», cuando no ha hecho nada, para evitar el accidente.


















