El joven artista de Ayamonte lleva sus obras a la sede sevillana de la entidad

La Fundación Caja Rural del Sur de Sevilla ha inaugurado este martes, 22 de septiembre, la exposición ‘Bitácora’, del joven artista ayamontino Miguel Domínguez, en un evento que reunió a representantes del panorama artístico y cultural, con un alto número de asistentes jóvenes, estudiantes y del mundo del arte, en torno a una propuesta concebida por y para la pintura por un artista vocacional que con tan solo 24 años cuenta ya con una destacada obra.

La muestra, comisariada por Ana León, que permanecerá abierta al público hasta el 14 de octubre, contó con la presencia de la responsable de los Centros Culturales de la Fundación Caja Rural del Sur, María Luisa García-Palacios Álvarez, y Chema Rodríguez, pintor y asesor artístico de la Fundación.

El proyecto expositivo del joven artista, natural de Ayamonte, se desarrolla en colaboración con la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, CREA Sevilla y Marquetería Niebla, y presenta una completa selección de la producción pictórica de un artista joven que, pese a su corta trayectoria, cuenta ya con numerosos reconocimientos en certámenes de pintura, becas y residencias artísticas, así como exposiciones en espacios públicos y privados.

La exposición toma su título de los tradicionales cuadernos de bitácora, diarios en los que los marineros registraban los acontecimientos y pormenores de sus travesías.

Sin embargo, la ‘Bitácora’ de Miguel Domínguez plantea un viaje diferente: no pretende recoger los aspectos técnicos de una navegación, sino las emociones, recuerdos y experiencias que van dejando huella a lo largo de la travesía de la vida, y desde ese sentimiento logra un conjunto de obras que llegan a captar la atención y el sentimiento de quienes las contemplan.

El mar, un eje vertebrador

El mar constituye uno de los ejes fundamentales del universo creativo del artista. Vertebra la muestra expositiva. Su presencia, vinculada a su propia experiencia vital desde la infancia, conecta con un imaginario colectivo construido durante siglos alrededor de las leyendas de navíos perdidos, fantasmas, monstruos marinos y grandes hazañas marítimas. Un imaginario que continúa presente en la cultura contemporánea a través de la literatura, el cine y otras manifestaciones artísticas.

De este modo, Miguel Domínguez se apropia de ese legado cultural y lo transforma desde una mirada profundamente personal. A través de la pintura emprende su propio viaje para explorar de dónde viene y hacia dónde se dirige, entrelazando recuerdos y vivencias personales con referencias a las leyendas y relatos épicos vinculados al mar.

El resultado es un conjunto de obras de atmósfera misteriosa, cargadas de emoción y de una cierta sensación de añoranza. El paisaje costero se convierte así en un territorio de evocación e imaginación, donde la memoria personal y el imaginario colectivo dialogan para construir una narrativa pictórica propia.

Uno de los rasgos más significativos de la propuesta es el diálogo entre figuración y abstracción. La pintura de Miguel Domínguez se sitúa en ese límite en el que ambas corrientes se encuentran y se separan. Un elemento esencial, claramente figurativo, actúa como punto de referencia mientras el resto de la composición se construye a su alrededor, fragmentándose y transformándose.

‘Bitácora’ propone, en definitiva, un viaje emocional a través de la pintura, en el que el mar funciona como paisaje, memoria, refugio e impulso creativo. Una travesía en la que los recuerdos, las sensaciones y la imaginación se funden para hablar de aquello que nos acompaña mientras avanzamos por nuestra propia vida.