La mujer ha recibo una puñalada mortal de su expareja
La subdelegada del Gobierno en Huelva, Manuela Parralo, ha lamentado el asesinato este martes de una mujer de nacionalidad rumana presuntamente a manos de su expareja en Palos de la Frontera, el cual ha sido detenido horas después, aunque la subdelegada ha afirmado que el caso «aún debe ser confirmado por el Sistema VioGén», que «se ha puesto en marcha».
En un audio remitido a los medios de comunicación, Parralo ha explicado que esta madrugada se ha producido «un nuevo asesinato de una mujer de 34 años a manos de su expareja de 30», además, ha añadido que ambos «trabajaban y vivían en el municipio de Palos de la Frontera.
De este modo, la subdelegada ha subrayado que «la cara más amarga del machismo se ha vuelto a poner manifiesto con este nuevo asesinato», que «de cualquier manera debe ser confirmado por el Sistema VioGén», el cual «se ha puesto en marcha desde la Subdelegación del Gobierno de Huelva y desde la Delegación del Gobierno de España en Andalucía».
«Pero, desgraciadamente, hay que lamentar una nueva mujer víctima de esa violencia, de la cara más sangrante del machismo», ha lamentado la subdelegada.
La Guardia Civil ha detenido este martes a un hombre de nacionalidad maliense como presunto autor del apuñalamiento mortal de su expareja sentimental, de nacionalidad rumana, en una vivienda situada en una finca agrícola de la zona de Las Arenillas de Palos de Frontera.
Los hechos se han registrado sobre las 01.10 horas cuando la Policía Local ha recibido las primeras llamadas alertando del suceso y al llegar al lugar de los hechos los agentes de la Guardia Civil encontraron a la víctima con un puñal clavado en la espalda. El agresor no se encontraba en la vivienda cuando llegaron los agentes, que le localizaron y detuvieron posteriormente en otro lugar.
En declaraciones a Canal Sur Radio recogidas por Europa Press, el alcalde de Palos de la Frontera, Carmelo Romero, ha señalado que la víctima «tenía previsto» acudir esta misma mañana a la Policía Local a denunciar el «acoso» al que, presuntamente, «era sometido por su expareja, que insistía en que debían convivir con él».