El I Foro de Empresas Socialmente Comprometidas reúne en Huelva a referentes del tejido empresarial para impulsar alianzas con impacto real en el territorio

El I Foro de Empresas Socialmente Comprometidas, organizado por Manos Unidas y la Fundación Caja rural del Sur, ha puesto sobre la mesa un mensaje claro: la responsabilidad social ya no es un elemento accesorio, sino parte esencial de la identidad empresarial y una herramienta decisiva para generar oportunidades, cohesión y desarrollo sostenible.

Durante la jornada, celebrada en el espacio escénico de las Cocheras del Puerto de Huelva, representantes de compañías de distintos sectores compartieron experiencias y proyectos que demuestran cómo la acción social, cuando se integra en la estrategia corporativa, se traduce en resultados tangibles para la sociedad.

El modelo cooperativo ha tenido un papel destacado en el foro. José Luis García-Palacios, presidente de Caja Rural del Sur y su fundación, ha defendido la singularidad pues “mantenemos nuestras señas de identidad, muy vinculadas al territorio”, remarcando “la implicación transversal de la cooperativa en educación, medio ambiente y colaboración con fundaciones”.

La presidenta de Manos Unidas España, Cecilia Pilar Gracia, se ha mostrado convencida de que “las desigualdades que nos separan se pueden reducir si trabajamos juntos”. Pilar ha instado a las empresas “a adquirir compromisos para dar a las minorías el valor que merecen”, ya que “las empresas son el motor de la transformación”. La presidenta de Manos Unidas ha defendido que “cuando las empresas y la sociedad trabajan juntos, el compromiso se fortalece y se convierte en acción”.

El delegado territorial de Inclusión Social, Juventud, Familia e Igualdad de la Junta de Andalucía en Huelva, José Manuel Borrero, ha explicado que “la inclusión social es un compromiso con la sociedad en su conjunto”. En esté sentido, ha apuntado que “la primera vulnerabilidad es la pérdida de un trabajo, por lo que las empresas, al generar empleo, son un impulso para evitar la exclusión social”. Sin embargo, ha añadido que “también deben incorporar en sus modelos la inclusión social y el respeto al medio ambiente, que se retroalimentan”.

Por su parte, la teniente de alcaldesa del Ayuntamiento de Huelva, Adela de Mora, se ha referido a “las numerosas estrategias diseñadas desde el consistorio onubense para construir una Huelva igualitaria, donde toda la sociedad se vea unida y representada” De Mora ha abogado “por trabajar juntos administraciones, sociedad y empresas, que tienen un papel destacado en este sentido”, algo que, desde su punto de vista “amplía la importancia de este foro que cuenta con un respaldo tan amplio de empresas detrás”.

Durante la mesa de trabajo que ha centrado la jornada, se ha reiterado que la rentabilidad económica es imprescindible para la sostenibilidad de cualquier proyecto empresarial, pero que la responsabilidad social forma parte de la estrategia y debe estar alineada con la identidad de cada organización. Todos los ponentes coincidieron en señalar que las empresas deben tener claro quiénes son y cómo actuar en cada ámbito.

Narciso Rojas, director de relaciones institucionales de la Fundación Moeve, subrayó la importancia de trabajar desde la educación para fomentar valores de compromiso y responsabilidad desde edades tempranas, convencido de que la transformación social comienza en las aulas y se consolida en el entorno empresarial.

En la misma línea, Ángeles Sánchez, directora de la Fundación Atlantic Copper, destacó el papel de la industria como agente dinamizador del territorio, impulsando iniciativas que conectan desarrollo económico y compromiso social.

Una de las intervenciones más emotivas fue la de Pilar Kraan, directora de la Fundación Grupo Azvi, quien expuso su trabajo con niños en distintos países de Sudamérica y en España. Su testimonio recordó que, más allá de cifras o indicadores, el verdadero alcance de estos proyectos se mide en historias personales que cambian vidas.

Por su parte, Luis González, director de Sánchez Romero Carvajal, puso el acento en el arraigo territorial. “Nuestra actividad se asienta mayoritariamente en zonas de la España vaciada. Fomentamos la estabilidad laboral y tenemos un objetivo claro: crear riqueza allí donde estamos”, señaló, defendiendo un modelo empresarial comprometido con el desarrollo local.

Desde el ámbito de los servicios públicos, Natividad Moya, de Aguas de Huelva, explicó los diversos proyectos de mejora medioambiental que impulsa la entidad, así como la puesta en marcha de una cátedra de innovación social. Esta iniciativa busca generar sinergias con empresas como Moeve o Atlantic Copper para promover actuaciones conjuntas que contribuyan a mejorar el territorio.

Tras una pausa, el protagonismo fue para el chef Ángel León, quien, con cinco estrellas Michelin y tres soles Repsol, expuso el proyecto que abarca Aponiente, su establecimiento ubicado en las marismas de Cádiz “cuyo verdadero alma es la tripulación que lo hace posible”. Una verdadera experiencia sensorial con el mar como protagonista.

El foro concluyó con la entrega de un premio a la Fundación Moeve que el responsable de relaciones institucionales para Andalucía y Canarias de Moeve y su fundación, Jesús Velasco, recogió de manos del presidente de Caja Rural del Sur.

Finaliza una primera edición del Foro de Empresas Socialmente Comprometidas, emplazando a la que tendrá lugar el año que viene. Participantes y entidades implicadas han coincidido en destacar una apuesta compartida por la colaboración como vía de futuro. Y es que la creación de alianzas entre compañías, administraciones y entidades sociales se perfila como el camino idóneo para construir proyectos comunes con impacto real. Porque, por encima de todo, los resultados de esta acción se traducen en historias humanas de superación y progreso que mejoran directamente la vida de las personas.