Catalina García expone en el Parlamento su enfoque de gestión responsable
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha expuesto este lunes en la Comisión parlamentaria el enfoque de gestión responsable que impulsa la Junta para proteger Doñana frente a los impactos asociados a la presencia de animales domésticos en el entorno del Parque Nacional.
Durante su comparecencia, la consejera ha explicado que la entrada de animales domésticos en espacios naturales y forestales no es un fenómeno exclusivo de Doñana. “Es un problema detectado desde hace años en distintos territorios, que requiere una respuesta continuada y rigurosa”, ha apostillado. Al respecto, ha señalado que esta presencia puede generar impactos relevantes sobre la fauna silvestre y los ecosistemas, desde la depredación directa hasta la competencia por recursos, la transmisión de enfermedades o la alteración de comportamientos naturales.
Catalina García ha recordado que Doñana es un sistema ecológico de altísimo valor que exige una gestión especialmente exigente, coordinada y continuada. En este contexto, ha puesto en valor que el Gobierno andaluz ha situado Doñana en el centro de su acción política desde el inicio de la legislatura, entendiendo que su protección es una obligación ambiental y social. Conservar este espacio, ha indicado, significa proteger empleo, preservar el equilibrio de los ecosistemas y mantener a Andalucía como referente internacional en la defensa del patrimonio natural.
En su intervención, Catalina García ha incidido en que la presencia de animales domésticos en espacios protegidos y en su área de influencia responde a causas diversas, como la cercanía de núcleos de población, el abandono o pérdida de animales de compañía o la existencia de colonias no controladas. En este sentido, ha declarado que el caso de los gatos requiere una atención específica por su capacidad de adaptación y su comportamiento depredador.
En esta línea, ha hecho referencia a estudios de la Estación Biológica de Doñana que han detectado que algunos gatos domésticos pueden recorrer más de dos kilómetros desde sus hogares, adentrándose en hábitats naturales y entrando en contacto con especies silvestres de conservación prioritaria, como el gato montés. Este comportamiento, ha añadido, genera riesgos como la competencia por alimento, la depredación de aves y pequeños mamíferos o la posibilidad de hibridación, con consecuencias para la conservación genética de las especies.
A su juicio, en un espacio como Doñana el problema no se mide solo en términos de presencia, sino de impacto potencial, especialmente cuando confluyen factores como la proximidad de asentamientos humanos y la disponibilidad de alimento, que pueden atraer y mantener a animales domésticos en zonas sensibles.
Marco normativo
La consejera ha puesto de relieve que la respuesta de la Junta se apoya en principios claros, como la primacía de la conservación en un Parque Nacional, el respeto al marco legal y competencial, la prevención y la compatibilidad entre bienestar animal y protección de la biodiversidad.
Ante esto, ha reseñado la reciente aprobación de la nueva Orden de Control de Predadores de la Junta de Andalucía, que incluye un apartado específico sobre animales domésticos asilvestrados y su gestión en espacios naturales y en el entorno rural. “Esta norma reconoce como predadores domésticos asilvestrados a aquellos animales que, habiendo perdido el dominio humano, viven libres en el medio natural y pueden afectar al equilibrio ecológico”, ha aclarado.
La orden establece que los ejemplares asilvestrados de perros y gatos pueden ser objeto de control mediante métodos de captura homologados únicamente cuando concurren circunstancias habilitantes y siempre con autorización administrativa excepcional. Catalina García ha remarcado que la norma excluye expresamente el sacrificio de estos animales, que deben ser puestos a disposición de las entidades locales competentes, respetando en todo momento la normativa de bienestar animal.
Asimismo, ha hecho hincapié en que esta regulación se articula en coordinación con la legislación estatal en materia de protección de los derechos y el bienestar de los animales y contempla protocolos de colaboración con los ayuntamientos para la captura y traslado de animales asilvestrados bajo criterios técnicos y supervisión administrativa.
Prevención y gestión
Más allá del marco normativo, la consejera ha concretado que la actuación de la Consejería se articula a través de distintas líneas de trabajo complementarias. Entre ellas, ha puesto el acento en la detección y diagnóstico de la situación mediante el refuerzo de la vigilancia en zonas sensibles y puntos de transición entre áreas humanizadas y el espacio protegido, con especial atención a los periodos críticos para la fauna.
Sobre esto, ha argumentado que se trabaja en el registro sistemático de incidencias y en la colaboración entre los equipos del espacio natural, los Agentes Medioambientales, técnicos de la Agencia AMAYA y los servicios municipales, con el objetivo de reaccionar con rapidez y anticiparse a la consolidación de problemas.
En materia de prevención, Catalina García ha puesto el foco en la señalización e información en accesos y áreas de uso público, así como en el control de prácticas de alimentación no autorizada. También ha destacado las mejoras en la gestión de áreas periféricas mediante la ordenación de residuos y la reducción de recursos tróficos accidentales, medidas que ha calificado como especialmente eficaces para disminuir la presión sobre el espacio protegido.
Cuando se detecta la presencia de animales domésticos dentro del Parque o en enclaves especialmente sensibles, la consejera ha explicado que se actúa con criterios técnicos y personal cualificado, garantizando la identificación, la trazabilidad y la derivación a los recursos competentes. En el caso de los gatos, ha sostenido que las colonias no pueden consolidarse dentro del espacio protegido y que la actuación debe centrarse en evitar su instalación y en intervenir en los focos de origen, en coordinación con los municipios.
Catalina García, por último, ha subrayado la importancia de la sensibilización y la corresponsabilidad ciudadana, señalando que se impulsan acciones de información sobre tenencia responsable y sobre el impacto que determinados comportamientos pueden tener sobre especies vulnerables. Finalmente, ha insistido en la necesidad de una coordinación institucional real y de una evaluación continua de las medidas adoptadas para mejorar la eficacia de la gestión y garantizar la protección de la fauna silvestre y los hábitats de Doñana.


















