El proyecto contempla la construcción de una nueva balsa de lixiviados

La Delegación de Sostenibilidad ha publicado la modificación sustancial de la Autorización Ambiental Integrada del Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Villarrasa (Huelva), por el cual se aprueba el proyecto de ampliación de las subceldas 5.1, 5.2, 6.1, 6.2, la Balsa de Lixiviados BN-5 y el Módulo de Evaporación Forzada TDA-4.

Según indica la resolución, la UTE Tratamiento Huelva, como concesionaria del Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Villarrasa, presentó un informe en el que se señalaba la «necesidad» de la construcción de la siguiente celda de vertido (celda 5.1) «lo antes posible» por «el riesgo de colmatación». Además, la nueva celda de vertido se encuentra supeditada a la balsa de lixiviados 5 (BN-5) incluida en el proyecto básico de la modificación sustancial (M2).

De este modo, el proyecto contempla la construcción de una nueva balsa de lixiviados denominada balsa 5 (BN-5) , situada junto a la subcelda 5.1. La balsa 4 desaparecerá cuando llegue el momento de construir la subcelda 6.2. La balsa 5 se ubica en la zona de ampliación del vertedero, al norte de la celda 5 y recogerá los lixiviados que se extraigan por bombeo de la caseta ubicada en la subcelda 5.1.

Por otro lado, el proyecto también incluye un nuevo módulo de evaporación forzada sin aporte de calor (TDA-4). La ampliación del Depósito Controlado mediante las subceldas 5.1, 5.2, 6.1, 6.2 hará necesaria la implantación de un cuarto módulo de tratamiento. El sistema de evaporación forzada «aumenta considerablemente la capacidad para eliminar lixiviados», lo que permite «disminuir los volúmenes acumulados y optimizar la eficiencia del sistema, incluso en condiciones climáticas adversas».

Dentro de las tecnologías existentes, la evaporación forzada se destaca como «una opción efectiva y práctica para el tratamiento de los lixiviados producidos», ya que permite «reducir significativamente el volumen de lixiviados a través de la eliminación de agua por evaporación, minimizando así los costos de gestión y el impacto ambiental asociado a su almacenamiento y disposición final».

Se prevé por tanto la construcción de una nueva planta de tratamiento de lixiviados mediante evaporación forzada (TDA-4) por convección y sin aporte de calor inicialmente.

Asimismo, el proyecto recoge la ampliación de la capacidad de almacenamiento de residuos en el depósito controlado. Ante la «inminente colmatación» de la actual zona habilitada para el depósito de residuos se hace «necesario» construir nuevas celdas de vertido que permitan extender la vida útil de la instalación de acuerdo con el ritmo actual de depósito de residuos, «garantizando la continuidad de la capacidad de eliminación de residuos y de la prestación del servicio público esencial al que responde la instalación».

Se proyecta la construcción de cuatro nuevas celdas de vertido (denominadas celda 5.1, 5.2, 6.1 y 6.2) con capacidad total para 3.207.992 metros cuadrados y ubicadas dentro de la superficie actual del centro. El proceso de vertido seguirá siendo el mismo que el efectuado hasta este momento.

La celda 5.1, considerando una densidad de los residuos después de la compactación de una tonelada por metro cúbico, tiene una capacidad neta de 290.586 toneladas de residuos. Parte del residuo vertido durante esta fase se apoya en el talud de la celda 1, en cuyo pie se encuentra actualmente la caseta de bombeo de lixiviados. Por lo tanto, una vez que los residuos alcancen la cota en la que se encuentra actualmente la caseta de bombeo, esta quedará inutilizada. Antes de ese momento, se desmantelará la caseta de bombeo y será sustituida por un pozo de bombeo vertical.

Respecto a la construcción de las nuevas celdas de vertido, la base y los taludes internos de las mismas se impermeabilizarán mediante un sistema que cumpla con lo exigido en el Real Decreto 646/2020, de 7 de julio, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero y tendrán las mismas características que la celda 4, además de atender a lo dispuesto en la AAI de la instalación.

El Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Villarrasa se encuentra situado en el paraje Dehesa Boyal, del término municipal de Villarrasa, y ocupa una superficie aproximada de 42,5 hectáreas.

El Centro de Tratamiento de RSU se distribuyen en dos zonas diferenciadas, por un lado, una planta de clasificación y recuperación de materiales y planta de bioestabilización, así como los servicios generales de la instalación y, por otro lado, depósito controlado de residuos no peligrosos (vertedero de apoyo) y balsas de lixiviados.

Además, las tareas que se desenpeñan son las de control y recepción, donde los residuos son controlados a la entrada de la instalación, se identifican y aceptan o rechazan; y proceso de reciclaje, donde la planta tiene dos líneas de tratamiento de 40 t/h cada una. Se dispone una zona de descarga de material y manipulación, de unos 2.100 metros cuadrados , así como una planta de selección de unos 3.300 metros cuadrados.