La exnovia de Bernardo Montoya no se presenta en el juzgado

El abogado del presunto asesino de Laura Luelmo asegura que se podría abrir una orden de detención de oficio sobre la investigada, que estaba citada a declarar este jueves

La expareja de Bernardo Montoya a la que éste culpó del crimen de Laura Luelmo, Josefa Carmina G.C., que estaba citada a declarar este jueves como investigada ante la juez instructora del caso, Elvira Mora, no se ha presentado finalmente en el Juzgado de Primera Instancia en Instrucción número 1 de Valverde del Camino, por lo que no ha comparecido ante la juez.

Así lo ha confirmado, a la salida del juezgado valverdeño, el abogado de Montoya, Miguel Rivera, si bien no ha dado a conocer más detalles sobre esta incomparecencia, lo que ha justificado en el hecho de que, según ha indicado, «se ha decretado secreto de las actuaciones», si bien previamente, antes de entrar a los juzgados, señaló que se podría abrir una orden de detención de oficio sobre la investigada.

La expareja de Montoya fue citada a declarar este 16 de mayo a las 10.30 horas a través de una providencia firmada el pasado 23 de abril con la que, tal y como ya informó TINTO NOTICIAS, el caso pasaba a tener una segunda persona investigada, que se suma al inicialmente asesino confeso de la profesora zamorana asesinada el pasado 12 de diciembre en El Campillo.

La imputación de la exnovia de quien hasta este momento era el único investigado por el crimen se produce después de que Montoya la culpase del asesinato durante su segunda declaración ante la juez, que tuvo lugar el pasado 4 de abril, cuando el presunto autor del crimen acusó a su expareja de matar a la profesora zamorana con un martillo, tal y como informó su abogado.

A continuación, el letrado del presunto autor del crimen solicitó, el pasado 23 de abril, la puesta en libertad provisional de su defendido, que ya fue admitida a trámite por la titular del juzgado, que tendrá que resolver una vez escuchadas todas las partes.

La solicitud de puesta en libertad provisional se produjo después de conocerse que la primera declaración judicial de Montoya no se grabó, debido, tal y como confirmó la Fiscalía de Huelva, a que no se había conectado un cable de audio, un error que a juicio del letrado afecta a la investigación, para lo que Rivera se basó en que, tras las últimas modificaciones de la Ley Orgánica del Poder Judicial y la Ley de Enjuiciamento Criminal, las transcripciones “no son validas”.