Su Majestad el Rey Mohammed VI ha oficializado este viernes el nombramiento del nuevo Ejecutivo de 32 integrantes liderado por Fátima Ezzahra El Mansouri, la primera mujer al frente de un gobierno de Marruecos en su historia.
Tras las elecciones legislativas celebradas el pasado 23 de septiembre, el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), formación politica de la jefa del Gobierno, se vio obligado a buscar aliados. Sus 97 diputados lo convirtieron en la primera fuerza de la Cámara, pero estaban lejos de los 198 escaños necesarios para disponer de mayoría absoluta. La solución llegó mediante una coalición de cuatro formaciones: el PAM, el Istiqlal (PI) con 65 escaños, la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), con 26 diputados, y el Partido del Progreso y del Socialismo (PPS), con 19. En conjunto, los socios suman 207 escaños, nueve por encima de los 198 necesarios para alcanzar la mayoría.
La composición del nuevo gabinete, que combina continuidades en las áreas y forma parte de los llamados ministerios de soberanía y cambios en puestos vinculados con la política económica y la gestión sectorial, refleja también la incorporación al Gobierno de figuras jovenes procedentes del ámbito político y partidista que asumen por primera vez responsabilidades ejecutivas. El objetivo es aportar ideas nuevas, energía y una mayor consideración de las aspiraciones de la sociedad.
El nuevo Ejecutivo mantiene en sus puestos a los ministros de Asuntos Exteriores, Interior, Justicia, Agua, Defensa, Industria y Transporte.
Entre las nuevas caras, el secretario general del Partido del Progreso y del Socialismo (PPS), Nabil Benabdallah, regresa al Gobierno en calidad de ministro de Educación, mientras que su compañera de partido Charafat Afailal asume la cartera de Energía.
Otra de las novedades es la designación de Khalid Hatimi como ministro de Agricultura, Pesca Marítima y Soberanía Alimentaria.
La nueva composición del Gobierno incorpora a seis mujeres en distintas responsabilidades ministeriales, en una configuración que sitúa la representación femenina entre los elementos destacados de la nueva etapa política del país.
La presencia de la mujer en el nuevo ejecutivo, cuya nueva configuración se enmarca en el principio de igualdad y en el objetivo de avanzar hacia la paridad recogidos en la Constitución marroquí de 2011, abarca ámbitos diversos de la gestión pública, desde las políticas sociales y la vivienda hasta la energía, la formación profesional y la modernización administrativa.
La arquitectura del nuevo Gobierno, que tiene un marcado carácter reformista y cuenta con figuras de reconocido prestigio, está más orientada hacia la eficacia y los resultados y con un aliento político, necesario para responder a las expectativas sociales y económicas de todos los marroquíes. Para ello, es necesario lograr un desarrollo cuyos beneficios lleguen a todas las regiones y a todos los sectores de la población.
Menos tecnocrático y más político que el anterior, el nuevo ejecutivo es consciente de que la próxima etapa exige compromiso y movilizacion de las energías en torno a prioridades comunes para responder a las expectativas de los ciudadanos.



















