La muestra ‘Algo camina hacia el infinito’ testimonia el regreso del legado del artista a su ciudad, destaca Del Pozo
La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha anunciado este viernes, durante la inauguración de la exposición ‘Algo camina hacia el infinito’, que “hasta que se abra su nueva sede en el Banco de España el Museo de Huelva dedicará una sala de manera permanente a mostrar el legado de José Caballero en su edificio de la Alameda de Sundheim”. Este espacio, ubicado en la planta baja del inmueble, junto a su excepcional noria romana, “pasa a llamarse ‘Sala Caballero’ con el objetivo de dar a conocer de manera continua la obra de este onubense universal en sucesivas exposiciones temporales que abordarán las distintas facetas de su legado”.
Acompañada por la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, la presidenta de la Fundación Caballero-Thomas de Carranza, Carmen Thomas de Carranza, el delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa, y la directora del Museo de Huelva, Ana García Martín, Del Pozo ha asegurado que la apertura al público de la exposición “Algo camina hacia el infinito”, que toma el nombre del último óleo pintado por José Caballero en 1990, “testimonia el regreso del legado del pintor a Huelva, su ciudad natal, tal como era su deseo y el de su esposa, María Fernanda Thomas de Carranza”.
“Gracias a la diversidad de la colección, a la gran riqueza y variedad de su obra, este legado se difundirá desde aquí, la sede del Museo de Huelva en la Alameda Sundheim, hasta que formen parte de los fondos del museo en el Banco de España, donde contribuirá a generar fuertes sinergias en materia de investigación, difusión e intercambio cultural con y desde otras instituciones y organismos”, ha valorado la máxima responsable de Cultura del Gobierno Andaluz.
Asimismo, la consejera de Cultura ha situado la inauguración de esta muestra “como el inicio de las actividades conmemorativas en torno al centenario de la Generación del 27 con las que la Junta de Andalucía va a celebrar, a lo largo de los dos próximos años, a esa extraordinaria generación de artistas que forjaron la Edad de Plata de la cultura española y en la que Andalucía jugó un papel determinante”.
En este sentido, Del Pozo ha destacado los vínculos que unieron a José Caballero con otros artistas de la también conocida como “generación de la amistad”, caso de Rafael Alberti y Federico García Lorca. Entre estos lazos, se encuentran la colaboración de Caballero con la Barraca y sus ilustraciones para ‘Llanto por Ignacio Sánchez Mejías’, sus decorados para ‘Bodas de sangre’ o sus trabajos para la revista ‘Caballo Verde para la Poesía’, dirigida por Neruda. Propuestas que aparecen reflejadas en esta primera exposición temporal del legado de José Caballero, el más joven de los autores del 27, una muestra que también “ahonda en las distintas etapas artísticas del pintor, así como en sus vínculos con Huelva, en sus propias palabras ‘la ciudad que iza la luz como bandera’”, ha señalado del Pozo.
Por su parte, la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, ha asegurado que “el regreso de José Caballero a casa supone un revulsivo cultural para la ciudad, un motor de conocimiento, un incentivo para el turismo y un motivo de orgullo para todos los onubenses. Es un día para celebrar también que una vez más las administraciones nos unimos para el crecimiento de Huelva. Si hoy estamos aquí es fruto del compromiso de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y de su consejera, Patricia del Pozo, así como por la generosidad de la Fundación Caballero-Thomas de Carranza. José Caballero fue un artista único, un talento universal que siempre tuvo muy presente a su tierra, a su Huelva que hoy lo recibe con los brazos abiertos”.
En palabras de la regidora, “la exposición que hoy se inaugura permitirá a los onubenses descubrir la fuerza de su mirada y la profundidad de su legado. Pero es sólo una muestra de lo que llegará a Huelva: porque hablamos de cerca de un millar de piezas, que permitirán seguir la evolución artística completa de José Caballero y entender su estrecha relación con figuras como Lorca, Neruda, Alberti, Picasso o Buñuel. Cartas, manuscritos, dibujos, fotografías, cerámicas, piezas de arte africano o sacro… un tesoro cultural de valor incalculable que se expondrá al público, por primera vez, en el rehabilitado edificio del Banco de España.
‘Algo camina hacia el infinito’
Concebida por Raúl Estévez, secretario de la Fundación Caballero-Thomas de Carranza y experto en la obra del artista, la exposición está formada por un total de 25 obras enmarcadas y 22 obras sin enmarcar, incluyendo dibujos, carteles, además de fotografías, documentos, escritos y cartas de su archivo personal. Esta selección muestra el recorrido artístico de José Caballero, desde sus trabajos juveniles en Huelva hasta el paso por distintas vanguardias del siglo XX, incluyendo obras de su etapa surrealista, obras de su periodo informalista, obras matéricas y también de su llamado periodo signográfico.
El último óleo pintado por José Caballero, ‘Algo camina hacia el infinito’, culmina el recorrido al tiempo que da título a la exposición. “Se trata de una obra que ahora ha dejado de ser una despedida para tornarse en una bienvenida para los onubenses”, ha señalado Del Pozo, para quien esta gran pintura supone “la prueba de inquebrantable compromiso de José Caballero con la pintura, toda vez que ya en 1990, fatalmente enfermo, realizó una primera versión del cuadro, y, al no quedar satisfecho, decidió hacerlo de nuevo en mayores dimensiones”.
Entre otras piezas, la muestra exhibe los óleos ‘Al llegar el verano’ (1948), ‘Amigas de la luna’ (1950) ‘Mesa con pan pobre’ (1956), ‘Retrato María Fernanda con cuello blanco’ (1958) y ‘Retrato de María Fernanda y su perro Hukako a la manera de 1935’ (1971), así como el boceto ‘Los Olvidados’ (Huelva, 1965), los dibujos ‘Estación de cercanías’ (1936) y ‘Las enfermedades de la burguesía’ (1937) y las tablas ‘Pájaro herido’ (1964), ‘Anti-Atlas’ (1971) y ‘Bocamina’ (1973).
Asimismo, la muestra recoge tres dibujos dedicados a García Lorca que denuncian su asesinato (1974), el cartel para la puesta en escena de ‘Yerma’ (1934), una foto con la dedicatoria original de Federico (1924), la fotografía con la escenografía para ‘Bodas de Sangre’ (1962), un poema original de Pablo Neruda (1933) y una fotografía dedicada por él chileno (1969), entre otros documentos de su archivo.
La Colección Caballero
Tras el acuerdo alcanzado en 2025 entre la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y la Fundación Caballero-Thomas de Carranza, el legado de José Caballero ha quedado adscrito al Museo de Huelva.
Presenta diversa tipología -pintura, dibujo y obra gráfica-, tanto de José Caballero como de otros autores contemporáneos, hasta sumar más de 10.000 obras. Incluye, además, los bienes documentales (biblioteca, hemeroteca, archivo fotográfico y epistolario, entre otros), de gran envergadura en cuanto a volumen, variedad y relevancia que ponen en contexto su obra artística, al tiempo que manifiestan la profunda relación de amistad e interacciones creativas del autor con numerosos artistas e intelectuales como Pablo Picasso, Rafael Alberti, Federico García Lorca o Pablo Neruda.
José Caballero, figura esencial de la cultura española del siglo XX
José Caballero (Huelva, 1913- Madrid, 1991) es uno de los referentes de las vanguardias artísticas del siglo XX, vinculado con los grandes creadores de su momento y partícipe de casi todos los movimientos artísticos. Nació en el seno de una acomodada familia onubense. En Madrid, estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y frecuentó la Residencia de Estudiantes.
Su amistad con Federico García Lorca y otros miembros de la Generación del 27 le llevó a decantarse hacia el surrealismo. Realizó decorados para el teatro universitario La Barraca. En sus composiciones de base figurativa y esmerado dibujo, mezclaba, a la manera de un collage, temas, figuras y formas de resonancias oníricas que remiten a Salvador Dalí y su método paranoico-crítico.
Tras la Guerra Civil abandonó temporalmente la pintura, ganándose la vida haciendo escenografías y figurines tanto para el teatro como el cine). En los años cincuenta, su pintura evolucionó de un realismo surrealista a una búsqueda de la esencia compositiva de la pintura, basándose en lo vertical y horizontal. Participó, en estos años, con gran éxito en el VII Salón de los Once y en la XXV Bienal de Venecia. A partir de los años sesenta, se centró en la pintura matérica en torno al mundo del toro y los muros blancos andaluces, herencia de la poesía de Federico García Lorca.
Desde 1968 a 1977, su pintura se aplicó en las formas geométricas, con el círculo como protagonista. “La forma lineal más simple, el círculo, que para mí significa el mundo. No un mundo estático, sino un mundo en continua ebullición, su vitalización permitía repetirlo una vez tras otra”, explicaba el propio Caballero. Desde los años ochenta hasta su muerte, su pintura fue abandonando cualquier característica geométrica hasta adentrarse en el puro informalismo, con la peculiar característica de la presencia obsesiva del signo escrito.

















