Mario Domínguez anuncia que se personará ante las instancias judiciales y administrativas correspondientes en caso de incidente grave en la N-433 o N-435

El alcalde de Higuera de la Sierra, Mario Domínguez, ha anunciado el envío de una tercera carta al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para exigir la intervención urgente y la correcta finalización de las obras de mejora y asfaltado de la carretera N-433, así como para insistir en la necesidad inmediata de actuar también en la N-435.

En el escrito, el alcalde subraya que se dirige nuevamente al Ministerio “con el deber institucional y moral de velar por la seguridad de mis vecinos y de quienes visitan nuestra comarca”, denunciando lo que a su juicio es un grave deterioro de las vías y el riesgo inmediato que supone para la seguridad vial.

El primer edil manifiesta su profundo malestar y preocupación por no haber sido recibido en el Ministerio, pese a haberlo solicitado formalmente, ni haberse producido desplazamientos de responsables técnicos a la zona para comprobar la situación sobre el terreno. “Esta es la tercera vez que alerto por escrito del estado de estas carreteras y, aunque se han anunciado medidas, la realidad es que no se están ejecutando”, señala.

El estado actual del firme es calificado como “inadmisible y peligroso”, destacando la aparición de agujeros, grietas y un deterioro prematuro del asfalto recientemente ejecutado, así como la total ausencia de señalización, ni siquiera provisional, para advertir a los conductores de las deficiencias existentes.

“El abandono institucional que sufrimos los vecinos de la Sierra de Aracena es injustificable. No se puede afirmar que se está actuando cuando el día a día demuestra lo contrario”, advierte el alcalde, quien considera que esta falta de actuación supone “una falta a la verdad hacia los onubenses”.

Asimismo, el alcalde comunica formalmente que, en caso de producirse cualquier incidente grave, se personará ante las instancias judiciales y administrativas correspondientes para exigir responsabilidades en todos los ámbitos, incluidos los políticos, técnicos y administrativos.

“La seguridad de nuestros vecinos y visitantes no admite más dilaciones”, concluye, exigiendo la reactivación inmediata y real de las actuaciones necesarias, con rigor técnico, señalización adecuada y presencia efectiva sobre el terreno.

En relación con la N-433, que afecta directamente al municipio de Higuera de la Sierra, el alcalde ha recordado que apenas unos días después del inicio de las obras, en noviembre de 2025, el nuevo asfaltado comenzó a mostrar signos evidentes de deterioro. Y tan solo dos meses después, el estado de la vía presenta deficiencias graves, con un nivel de desgaste y peligrosidad que pone en riesgo a los conductores, añade.

Además, ha manifestado el primer edil de Higuera de la Sierra, ese tramo de carretera se encuentra sin señales viales horizontales y exigimos que como mínimo se pinten para mejorar la seguridad vial.

Asimismo, Domínguez ha recordado que en diciembre pasado ya denunció públicamente la paralización de las obras de mejora y asfaltado de la N-433 en el tramo comprendido entre Higuera de la Sierra y Valdezufre (kilómetros 75 al 86).

Los trabajos comenzaron tras la insistencia del propio Ayuntamiento, las dos cartas anteriores remitidas al ministro y las reiteradas demandas vecinales, indican desde el propio Consistorio, que señala que las obras llevan aproximadamente un mes paralizadas sin que exista comunicación oficial alguna sobre los motivos de esta detención, pese a que los trabajos se centraban en la retirada del firme existente y su sustitución por un nuevo asfaltado.

La N-433 es una de las principales vías de acceso al Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, además de un eje clave de comunicación entre Sevilla y Lisboa, con un elevado tránsito de vehículos, incluidos los de gran tonelaje.

Por último, en referencia a la N-435, Mario Domínguez ha señalado que se trata de “otra carretera vital para la vertebración del norte de la provincia”, cuyo estado es “igual de precario e inseguro”, poniendo en riesgo tanto a los vecinos de la zona como a los visitantes y transportistas que circulan diariamente por ella, concluye.