El sindicato reclama una reordenación y actualización de la normativa, más profesionales especialistas, ratios máximas de atención, eliminar la compartición de centros, enfermería escolar estable y mayor estabilidad para los PTIS

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primera fuerza sindical en la enseñanza pública andaluza, ha presentado este lunes en Huelva un Plan Integral de Mejora de la Atención a la Diversidad ante el incremento de las necesidades específicas de apoyo educativo y el insuficiente crecimiento de los recursos.

El sindicato ha reclamado a la Consejería de Educación en el Día Mundial del Docente que, más allá de los discursos, ponga en marcha medidas concretas y una planificación estable. “La inclusión no puede quedarse en una declaración de intenciones: requiere recursos suficientes, una normativa clara y actualizada, plantillas dimensionadas de manera adecuada y condiciones laborales dignas para sus profesionales”, ha señalado en rueda de prensa el responsable del sector de Educación de CSIF Huelva, Manuel Cabaco, que ha estado acompañado de la representante sindical Ana Vanesa Sánchez.

Según datos analizados por CSIF, el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) pasó en Huelva de 5.180 en el curso 2015-2016 a 7.748 en 2024-2025, un incremento del 49,58%. En el mismo período, el alumnado de enseñanzas de régimen general descendió un 4,6%, de 82.698 a 78.871 estudiantes.

Para Cabaco, esta evolución demuestra que “las necesidades educativas han crecido mucho más rápido que la capacidad estructural del sistema”. Entre los cursos 2016-2017 y 2025-2024, los efectivos de Pedagogía Terapéutica (PT), Audición y Lenguaje (AL) y Orientación en la provincia onubense pasaron de 492 a 598, un 21,54% más, muy por debajo del crecimiento experimentado por el alumnado NEAE.

“Estamos hablando –ha destacado el responsable sindical- de un cambio en las necesidades que tiene que atender nuestro sistema educativo. No podemos pedir una inclusión de máximos con unas condiciones que, en muchos casos, siguen siendo insuficientes para hacerla efectiva”.

El Plan Integral presentado plantea, en primer lugar, una nueva regulación andaluza de la atención a la diversidad que ordene y armonice la normativa actualmente fragmentada y dispersa, derogue las disposiciones obsoletas y establezca criterios homogéneos para los centros públicos, así como funciones claramente definidas para PT, AL, Orientación, PTIS y el resto de perfiles profesionales.

El sindicato propone, además, establecer una ratio máxima de entre 12 y 15 alumnos por profesional de PT y AL, tomando como referencia al alumnado NEAE que tenga reconocida la necesidad de intervención especializada, y avanzar progresivamente hacia un orientador por cada 250 alumnos.

La situación de Orientación resulta especialmente significativa: en el curso 2024-2025 había 1.810 profesionales en Andalucía para 1.132.969 alumnos de enseñanzas de régimen general, lo que supone aproximadamente 605 alumnos por orientador. En este sentido, Cabaco ha defendido que “la orientación debe tener tiempo para prevenir, no solo para apagar incendios”.

CSIF también reclama eliminar la compartición de los profesionales de PT y AL entre varios centros, y con frecuencia entre distintas localidades, con más de 40 alumnos y alumnas a los que atender semanalmente. “Esta organización reduce el tiempo efectivo de atención al alumnado y dificulta la coordinación con los equipos docentes, el seguimiento continuado, el asesoramiento a las familias y la participación estable del especialista en la vida del centro”, ha apuntado el responsable sindical.

El Plan Integral aborda, asimismo, la creciente relación entre las necesidades educativas y sanitarias. En el curso 2023-2024 había 2.336 alumnos andaluces con necesidades educativas especiales asociadas a enfermedades raras o crónicas escolarizados en centros ordinarios, 608 más que en 2019-2020. En este sentido, CSIF considera necesario avanzar hacia una enfermería escolar con presencia estable en los centros, especialmente en aquellos que escolarizan alumnado con mayores necesidades sanitarias. Cabaco ha subrayado que “el profesorado debe conocer las pautas para actuar ante una emergencia, pero no puede convertirse en sustituto del personal sanitario”.

En cuanto al personal técnico de Integración Social (PTIS), el sindicato reclama un incremento estructural vinculado a las necesidades reales del alumnado, cobertura inmediata de vacantes, bajas y sustituciones y un avance progresivo hacia el empleo público directo. “De las 3.812 PTIS en Andalucía, tan solo el 41 % depende de Función Pública, lo que significa que se sigue recurriendo a fórmulas externalizadas para cubrir este servicio esencial”, ha denunciado Cabaco. En Huelva operan en los centros educativos actualmente 346 efectivos de PTIS, 109 más desde el curso 18/19, pero en esta cifra se integran empleo directo y empleo externalizado, que no soluciona los problemas del día a día en los colegios.

CSIF exige que la mejora de la atención a la diversidad se convierta en una política planificada, estable y evaluable, y no en una sucesión de medidas aisladas. Para ello, la Administración debería publicar, además de la evolución anual del alumnado NEAE y de las plantillas de PT, AL y Orientación, información sobre las ratios de atención, la compartición de centros, los recursos de enfermería escolar, los indicadores de convivencia y bienestar y la evolución presupuestaria, diferenciando los recursos estructurales de los temporales.

“El alumnado ha cambiado y las necesidades de nuestros centros también. La respuesta no puede consistir únicamente en reaccionar cada curso. La inclusión no se decreta, se financia. La atención a la diversidad necesita recursos, planificación, estabilidad y profesionales suficientes para convertirse en un derecho efectivo en todos los centros públicos andaluces”, ha concluido el responsable de Educación en CSIF Huelva.