La tricampeona del mundo de bádminton no podrá despedirse en el Europeo de Huelva

Tras su lesión en las Semifinales de los Juegos Olímpicos de París, su sueño era retirarse en «casa» en el Europeo de 2026, que se celebrará del 6 al 12 de abril en el Palacio de los Deportes de Huelva que lleva su nombre, pero finalmente no será posible.

Carolina Marín acaba de anunciar su adiós. «Mi camino acaba aquí. Gracias a todos, porque de una u otra forma también habéis formado parte de ello», ha comunicado, a través de las redes sociales, la que probablemente sea la deportista más grande de la historia de España.

La única jugadora europea de bádminton que se ha proclamado campeona del mundo y olímpica finaliza así «un viaje maravilloso», ha asegurado, al tiempo que destaca que en su «nueva aventura» intentará «devolver a la sociedad todo lo que me ha dado en este tiempo».

A través de un vídeo, la volantista onubense insiste en que «quería que nos viéramos por ultima vez en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello», por lo que «mi camino en el bádminton profesional ha terminado y no participaré en el Europeo de Huelva», anuncia.

«Quería que mi final como jugadora hubiese sido de otra forma», confiesa, «pero en la vida las cosas no siempre pasan como queremos y tenemos que asumirlo», si bien «en el fondo sí que me retiré en una pista, en París en 224, solo que entonces no lo sabíamos», prosigue la mejor deportista onubense de todos los tiempos.

Eso sí, Carolina Marín sí finalizará esta etapa en si tierra, aunque de otra forma. «Quería que el camino acabase en Huelva y así será, no con la raqueta en la mano, pero sí en la ciudad que me vio nacer, para cerrar un círculo de muchísimos años. Estaré allí para devolveros toda esa energía que me habéis dado durante todo este tiempo y vivir una semana inolvidable, porque esa niña que descubrió el bádminton y quiso ganarlo todo hoy es feliz y vuele a su casa», subraya.

Por último, la tricampeona del mundo muestra su agradecimiento a todas las personas que han formado parte de su equipo y a su familia, sin quienes «este viaje no hubiera sido posible», recalca. «Gracias por no haberme dejado caer nunca, por estar a mi lado y por apoyarme en los momentos más duros», añade, tras lo que agradece a sus patrocinadores «por no haberme abandonado y por entender que detrás de la imagen hay una persona».

«Dejo mi pasión estando muy orgullosa de todo lo que he conseguido, más que por los títulos por haberme ganado el respeto del mundo del deporte tanto dentro como fuera de la pista y por haber logrado que el bádminton sea reconocido, visto y practicado en mi país. No puedo pedir nada más», concluye.