El parlamentario onubense les afea su respaldo a Tomás Fernández como candidato al Congreso y sus decisiones «perjudiciales para Vox y para Huelva»

El diputado de Vox en el Parlamento de Andalucía por la provincia de Huelva Rafael Segovia ha solicitado el cese de María López Zambrano y Wenceslao Font como responsables del Comité Ejecutivo Provincial del partido en Huelva, una petición que se produce tras el respaldo de este órgano a la designación de Tomás Fernández como cabeza de lista al Congreso de los Diputados por la provincia onubense.

A través de un comunicado remitido a los medios de comunicación y realizado «exclusivamente a título personal», el médico y parlamentario onubense no solo pide de nuevo la renuncia de Fernández como candidato por Huelva, sino que también reclama la dimisión de López Zambrabo y Font y que, en caso de no producirse, sean relevados por la dirección nacional del partido.

«Esta petición no responde a una decisión improvisada sino a años de desacuerdos con determinadas decisiones políticas y organizativas que considero perjudiciales para Vox y para Huelva», sostiene Segovia a través del referido comunicado, cuyo contenido se reproduce textualmente a continuación:

Hace unos días manifesté públicamente mi desacuerdo con la decisión de presentar, por tercera vez consecutiva, a Tomás Fernández como cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Huelva, solicitándole al candidato su renuncia y apelando a la responsabilidad del Comité Ejecutivo Provincial (CEP). Ante su negativa y ante las declaraciones de la presidenta provincial, María López Zambrano, defendiendo esta decisión y el trabajo realizado durante los últimos ocho años, considero necesario ampliar y profundizar en las razones de mi discrepancia.

Reitero mi petición de que Tomás Fernández renuncie a encabezar la candidatura al Congreso. Además, solicito la dimisión de María López Zambrano y Wenceslao Font como responsables del CEP. De no producirse voluntariamente, pido públicamente a la dirección nacional que acuerde su relevo.

Esta petición no responde a una decisión improvisada sino a años de desacuerdos con determinadas decisiones políticas y organizativas que considero perjudiciales para Vox y para Huelva.

Ya en 2019, siendo yo presidente de la Gestora, manifesté mi oposición a la designación de Tomás Fernández, alegando que contábamos con candidatos onubenses plenamente capacitados y comprometidos con el proyecto. A su llegada, Tomás mostró una actitud prepotente, autoritaria e irrespetuosa con los miembros de Vox Huelva. Todos compartíamos esta crítica, pero “no era el momento” de denunciarlo públicamente. Como era de esperar, su presencia frustró nuestras esperanzas en las elecciones de abril, perdiendo el escaño por unos pocos cientos de votos. Afortunadamente, las generales se repitieron en noviembre y la dinámica provincial positiva nos permitió conseguir el escaño. La recompensa por el gran trabajo realizado la cobró Tomás, que salió reforzado como el hombre que había conseguido organizar Huelva. Así se escribe la historia.

Para las elecciones de 2023, Tomás consiguió formar piña con María López Zambrano y Wenceslao Font. Les unía la defensa de sus intereses personales. Me planteé denunciarlo, pero “no era el momento”. Mis discrepancias iniciales con el CEP se fueron agravando hasta llegar a un franco enfrentamiento tras una serie de decisiones despóticas e injustas, absolutamente contrarias a los valores que defendemos: apartaron de las listas y del Partido a personas que pudieran suponer una competencia para ellos; privaron a varios concejales de la función de coordinadores, simplemente por  haber mostrado su disconformidad con la gestión del CEP; acusaron con prueba falsa a un cargo por no seguir sus instrucciones arbitrarias; destituyeron a un coordinador por fotografiarse con ese cargo; promovieron la expulsión del Partido de otro concejal que había realizado un enorme trabajo en su localidad y humillaron a equipos locales no sumisos con amenazas abusivas como suspender un acto programado en su sede el mismo día de su celebración. María y Wenceslao destrozaron la estructura provincial de Vox desprestigiando a personas que habían dado la cara por nuestro proyecto.

Aquella situación, insoportable para cualquier persona decente, me llevó a presentar, en enero de 2025, una moción de censura contra el CEP que acepté retirar a petición de la dirección nacional confiando en que se cumplirían los compromisos de cambio adquiridos.

A pesar de que los miembros del CEP han permanecido desde entonces en sus cargos, llevando a cabo una gestión arbitraria y profundamente desacertada, yo he mantenido mi confianza en el cumplimiento del compromiso adquirido.

La reciente decisión de volver a designar a Tomás Fernández como cabeza de lista ha supuesto para mí la constatación de un engaño y el desencadenante que me ha llevado a hacer públicas estas declaraciones.

Mi discrepancia va mucho más allá de una candidatura electoral. Nace de mi compromiso con Huelva y de mi convicción de que Vox debe contar en nuestra provincia con una dirección capaz de fortalecer el proyecto, aprovechar el talento de quienes han trabajado lealmente por él y defender, por encima de cualquier interés personal, los intereses de los onubenses.

Los resultados electorales como criterio de valoración

La presidenta del Comité Ejecutivo Provincial ha defendido públicamente la idoneidad de Tomás Fernández para volver a encabezar la candidatura de Vox por Huelva. Voy a fundamentar las razones de mi total desacuerdo, recurriendo a un análisis objetivo y contrastable de la evolución de los resultados electorales obtenidos por Vox en Huelva durante estos años.

En las elecciones generales de noviembre de 2019, Vox obtuvo en Huelva 52.485 votos, el 20,94 % del total. Cuatro años después, en las elecciones de 2023, esa cifra se redujo a 37.572 votos, el 14,63 %. Esto significa que, en tan solo cuatro años, Vox perdió en Huelva casi 15.000 votos, es decir, más de uno de cada cuatro de los que había conseguido en 2019. Es cierto que el descenso fue generalizado en Andalucía, pero, porcentualmente, en Huelva fue de 6,31 puntos, el mayor de todas las provincias andaluzas.

Podría pensarse que la responsabilidad de ese descenso máximo de Huelva en nuestra Comunidad no era de Tomás sino de la situación del Partido en nuestra provincia. Para comprobarlo es esencial comparar la evolución de estos resultados en las elecciones generales con los resultados del partido en Huelva en las elecciones autonómicas durante el mismo período.

En las autonómicas de 2018, Vox consiguió 17.636 votos en Huelva. En 2022 alcanzó los 27.270 votos, lo que supuso un incremento del 54,6 %, siendo la provincia que más creció de Andalucía. Y en las últimas elecciones autonómicas, celebradas en mayo de 2026, esa cifra volvió a aumentar hasta los 36.466 votos, un 33,7 % más que en 2022, siendo de nuevo Huelva la provincia que más creció porcentualmente en Andalucía y la única que incrementó el número de diputados.

Por tanto, mientras que, en las elecciones generales, entre 2019 y 2023, con Tomás Fernández de candidato, Huelva fue la provincia de Andalucía en la que Vox sufrió la mayor pérdida porcentual, en las elecciones autonómicas, en el período 2018-2022, con un candidato de Huelva, experimentó el mayor crecimiento entre todas las provincias andaluzas, crecimiento que se ha mantenido hasta 2026, aumentando en estos ocho años su respaldo electoral en más de un 100 %.

Aunque se traten de elecciones diferentes, el análisis conjunto de los datos aporta un resultado significativo y supone un argumento contrario a la idoneidad de la candidatura de Tomás. María López y Wenceslao Font quedan desacreditados como defensores de los intereses de Huelva en cualquier ámbito ¿qué podemos esperar de estos dos políticos si son incapaces de poner en valor a los onubenses en las decisiones internas del Partido?

Estos datos evidencian, igualmente, que el éxito obtenido en las últimas elecciones autonómicas se corresponde con un crecimiento constante iniciado en 2018 y está vinculado, por tanto, con el trabajo que he desarrollado en Huelva como parlamentario andaluz y no a la gestión del actual CEP.

No busco absolutamente nada para mí

Quiero dejar absolutamente claro que no aspiro a ningún cargo, candidatura o responsabilidad orgánica, ni espero obtener beneficio personal alguno de estas declaraciones.

Lo más cómodo para mí sería limitarme a ejercer mis responsabilidades como parlamentario andaluz y evitar un conflicto que me resulta profundamente desagradable, pero actuar de esa manera sería traicionar los principios que me llevaron a incorporarme a este proyecto político hace más de doce años. Mi actitud responde, exclusivamente, a mi compromiso con el futuro de Vox y, por encima de todo, con los intereses de Huelva.

No busco enfrentamientos ni divisiones. Mi único propósito es contribuir a lo que considero más beneficioso para nuestra provincia y para el partido, generando el menor coste posible, por lo que espero que el CEP y Tomás pongan fin a este debate cuanto antes mejor.

Todavía estamos a tiempo de rectificar

La campaña aún no ha empezado en Huelva. Tenemos mucho margen hasta el 29-N, más que suficiente, para adoptar las decisiones necesarias, asumirlas y afrontar las elecciones generales con las máximas garantías de éxito, por lo que solicito a la dirección nacional que actúe ahora que estamos a tiempo.

Reitero mi petición de que Tomás Fernández renuncie a encabezar la candidatura al Congreso. También pido que María López Zambrano y Wenceslao Font sean relevados de sus responsabilidades en el Comité Ejecutivo Provincial.

Huelva cuenta con personas sobradamente preparadas, comprometidas con Vox y profundamente vinculadas a nuestra tierra y estos cambios permitirían afrontar la campaña con una dirección renovada, recuperando la importantísima colaboración de las personas -de valía contrastada- que han sido apartadas del proyecto.

Huelva y España merecen nuestro esfuerzo.