La directora de la Feria del Vino y el Mar hace un balance muy positivo de su quinta edición, que ha reunido a 57 expositores, más de un 25% internacionales, y destaca el creciente interés de los profesionales por participar en el certamen
La Feria del Vino y el Mar (VIMAR) ha cerrado su quinta edición en Huelva con un balance muy positivo y la mirada puesta en seguir creciendo como punto de encuentro de los sectores vitivinícola, pesquero y gastronómico. El certamen, que comenzó su andadura con apenas 23 stands, ha alcanzado este año los 57 expositores, de los que más de una cuarta parte proceden del ámbito internacional, consolidando además su vocación transfronteriza y estrechando las relaciones comerciales entre las empresas onubenses y portuguesas.
La directora de VIMAR, Ana Martínez, analiza en esta entrevista para Tinto Noticias la evolución de una feria que aspira a convertirse en una herramienta de promoción y generación de oportunidades de negocio durante todo el año. La creciente participación de profesionales de la hostelería, la ampliación de los contactos comerciales, la apuesta por la sostenibilidad y el interés de los expositores por repetir y ampliar su presencia marcan el presente y el futuro de una cita que reivindica el potencial económico de dos de los sectores más representativos de Huelva: el vino y el mar.

—VIMAR acaba de celebrar su quinta edición. ¿Qué balance hace de estos dos días y cómo ha evolucionado la feria desde sus comienzos?
—El balance de esta quinta edición es muy positivo. Hemos tenido una participación mucho más alta, sobre todo de público profesional vinculado a la hostelería, y también hemos percibido un gran interés por parte de expositores que ya quieren participar el próximo año.
Por supuesto, siempre hay cosas que mejorar y tomamos nota de ellas para seguir trabajando de cara a la siguiente edición. Nuestra intención es continuar creciendo paso a paso, afianzando ese crecimiento que hemos mantenido desde el principio. Comenzamos con 23 stands y este año hemos llegado a los 57, de los que más de un 25% corresponden a expositores internacionales.
—¿Qué es VIMAR y por qué considera necesario que Huelva cuente con una feria de estas características?
—VIMAR es la Feria del Vino y el Mar y, como su propio nombre indica, no es solamente un escaparate, sino también un apoyo fundamental para dos de los sectores más importantes de nuestra economía: el vino y el mar.
Son sectores que no siempre atraviesan buenos momentos y creemos que es necesario abanderarlos, defenderlos y contribuir a su promoción. Esa es una de las principales razones de ser de esta feria.
—Una de las novedades de esta edición ha sido el incremento de la presencia portuguesa, especialmente con la incorporación del área de Lisboa. ¿Cómo está funcionando esa colaboración entre Huelva y Portugal?
—Está funcionando muy bien. VIMAR tiene una vocación transfronteriza desde su primera edición. Por nuestra situación geográfica y la proximidad con Portugal, siempre hemos mantenido una colaboración muy estrecha tanto con instituciones como con empresas portuguesas.
Esa relación continúa creciendo y, además, no se limita a los dos días de celebración de la feria, sino que trabajamos durante todo el año. De hecho, este año VIMAR ha estado presente en tres ferias internacionales portuguesas, acompañando a empresas de los sectores del vino y del mar de la provincia de Huelva.
Lo que intentamos es apoyar a nuestros expositores más allá de estos dos días, ayudándoles a abrir nuevos mercados y haciendo que VIMAR sea realmente una herramienta importante para su actividad profesional.
—Además de promocionar productos, VIMAR pretende generar oportunidades de negocio. ¿Qué importancia tienen los encuentros comerciales y qué resultados está ofreciendo esta iniciativa?
—Contamos con una plataforma B2B en la que ponemos a disposición de los profesionales los contactos de todos los expositores participantes. Además, nos encargamos de facilitar esas relaciones comerciales y de poner en contacto a las empresas con posibles compradores o colaboradores.
También disponemos de una sala específica donde, más allá de los contactos que se establecen en los propios stands, los profesionales pueden reunirse con mayor privacidad para cerrar acuerdos y hacer negocios.
Esa es una de las principales misiones de la feria y trabajamos edición tras edición para que esos contactos sean los máximos posibles. Es una de las cuestiones que más esfuerzo nos exige, pero creo que estamos avanzando en muy buena dirección. Cada vez la plataforma tiene mayor aceptación y una utilidad real más importante para los participantes.
—La feria también ha ofrecido demostraciones culinarias, catas y actividades gastronómicas. ¿Qué posibilidades encuentra el público general cuando visita VIMAR?
—Hemos intentado diseñar una programación de showcookings y catas para todas las edades y todos los gustos. Queremos que puedan disfrutar tanto las personas que están empezando a interesarse por el mundo del vino y la gastronomía como aquellas que ya tienen conocimientos más avanzados.
La idea es que VIMAR sea un espacio abierto a diferentes públicos, desde profesionales del sector hasta visitantes que simplemente quieren conocer mejor nuestros productos y disfrutar de las actividades que ofrecemos.
—La sostenibilidad y la economía circular son también dos de los ejes de VIMAR. ¿Cómo se materializa ese compromiso medioambiental en la organización de la feria?
—La sostenibilidad está presente en diferentes aspectos de la organización, desde la gestión y el tratamiento de los residuos que genera la propia feria hasta los materiales que utilizamos para la construcción de los espacios expositivos.
Todo ello forma parte de un plan de sostenibilidad muy cuidado, porque creemos que la protección del medio ambiente es fundamental. Además, los dos sectores que defendemos, el vino y el mar, mantienen una relación directa con el entorno natural.
Por eso consideramos que debemos ser especialmente responsables en este ámbito. Cuidar el medio ambiente es una tarea que nos corresponde a todos.
—Después de cinco ediciones y con una participación creciente, ¿qué margen de crecimiento tiene VIMAR y cómo imagina su futuro?
—Queremos seguir creciendo como lo hemos hecho desde el principio: poquito a poco, pero con pasos firmes. Estamos percibiendo mucho interés tanto por parte del público profesional como de los propios expositores.
Algunos de ellos ya nos han trasladado su intención de repetir el próximo año y otros quieren contar con más espacio para ganar visibilidad dentro de la feria. Ese interés es muy importante porque nos permite plantearnos nuevas oportunidades y seguir avanzando.
También queremos continuar estando presentes en otros mercados, como hemos hecho este año en Portugal, y reforzar ese trabajo que desarrollamos durante todo el año. Nuestra filosofía es seguir creciendo paso a paso, consolidando cada avance y haciendo que VIMAR sea cada vez más útil para las empresas y los sectores a los que representa.



















