La localidad vive el día grande de su Velada
La Función Principal de la Hdad. Matriz de Montemayor, que se celebró por la mañana en la iglesia parroquial de Moguer repleta de fieles, y la procesión de la Patrona, que recorrió durante la tarde-noche las calles de una ciudad rendida a sus pies, se convirtieron en una nueva demostración del cariño y la profunda devoción que los moguereños profesan a su “Virgen chiquita”.
En el Día de la Virgen la ciudad del poeta se vistió de fiesta grande y vivió con intensidad el ansiado encuentro con su Patrona, cuya imagen presidió desde el altar mayor de la parroquia la solemne novena preparatoria que se ha venido celebrando desde el pasado 30 de agosto.
Todas las hermandades de penitencia moguereñas, la filial del Rocío, grupos cristianos de la parroquia, asociaciones como AFAME, Abriendo Puertas y AOSA-TEA, el grupo Scout Tamar, las Cruces de Mayo, Cáritas, el Consejo Local de Hermandades y los costaleros de la Virgen, participaron en estos cultos previos que fueron predicados por los párrocos de Almonte, La Palma, Trigueros y la iglesia Santiago Apóstol de Huelva, junto al presbítero del templo arciprestal moguereño.
La Función Principal que culminaba ayer las celebraciones religiosas en honor de la Patrona fue oficiada por el párroco de Moguer, y contó con el complemento musical de la banda de música Hermanos Niño, que deleitó con sus voces a los fieles que abarrotaban la parroquia en el día grande de la Velada moguereña.
La corporación municipal en pleno presidida por el alcalde Gustavo Cuéllar, representaciones de todas las filiales de Montemayor, autoridades militares, hermandades y grupos religiosos de la ciudad, así como las hermandades de Los Milagros de Palos y Tres Caídas de Huelva con las que está hermanada la Matriz, junto a otras hermandades de pueblos vecinos, acompañaron a los cientos de devotos de la Virgen en el solemne acto religioso que preparó los corazones de los moguereños para la explosión de religiosidad popular que se vivió por las calles y plazas de la ciudad durante la magna procesión de la Ntra. Sra. de Montemayor Coronada.
Finalizada la Función, el Ayuntamiento ofreció su tradicional Recepción Oficial al pueblo de Moguer, a la Matriz de Montemayor y a sus filiales, así como a las hermandades locales y foráneas, un acto de convivencia festiva que este año se ha celebrado en el emblemático monasterio de Santa Clara.
Procesión de la Virgen
Ya por la tarde se produjo el gran acontecimiento que todos los moguereños estaban esperando, la salida a la calle de la imagen de su Patrona acompañada por todas las autoridades, hermandades y asociaciones religiosas que asistieron a la función de la Matriz, y portada a hombros por sus esforzados costaleros que la mecieron durante más de 4 horas por el centro de una ciudad que vivió con especial emoción el encuentro con su Virgen.
La imagen vestía para tan solemne ocasión el manto de la Coronación Canónica y lucía hermosas joyas y reliquias que realzaban su belleza, además de la Medalla de Oro y la Llave de la ciudad, así como el bastón municipal de mando, ya que María de Montemayor es también Alcaldesa Perpetua de Moguer.
La extraordinaria Banda Sinfónica del Liceo de la Música de Moguer acompañó con sus marchas el triunfal recorrido de la Patrona moguereña, que recibió a su paso innumerables muestras de cariño y devoción de su pueblo, que le cantó en las voces de decenas de artistas y grupos locales, que derramó sobre ella espectaculares petaladas de flores y le dedicó vivas y piropos durante un recorrido que colapsó las calles y plazas del casco histórico al paso de la Virgen que, como sucede cada 5 años, procesionó también por la Plaza de la Coronación.
Especialmente emotivos fueron los momentos que se vivieron a la llegada de la imagen al convento de las hermanas de la Cruz y al propio ayuntamiento, donde el alcalde Gustavo Cuéllar depositó un ramo de flores a los pies de la Alcaldesa Perpetua, minutos antes de su regreso al templo.
Si la salida de la Virgen desde la iglesia de La Granada, con su emblemática torre recortada en el horizonte, deparó imágenes singularmente atractivas, en el regreso de la Patrona tras la multitudinaria procesión, volvieron a reproducirse las encendidas muestras de amor de los moguereños que acompañaron a su madre hasta el interior del templo, donde una espectacular petalada desde su cúpula puso brillante colofón al triunfal recorrido por su pueblo.
Poco más tarde en el recinto ferial asistimos a la actuación de Argentina, que ofreció un gran concierto lleno de complicidad con el público en el que volvió a demostrar que es una de las voces más hermosas y elegantes del flamenco actual.


























