La alcaldesa anuncia la continuidad de los trabajos arqueológicos tras concluir esta primera fase para seguir avanzando en el conocimiento de la Huelva tartésica
Los trabajos arqueológicos desarrollados durante el último mes y medio en la Plaza de la Vera Cruz, conocida popularmente como la Plaza Arqueológica, por parte de los equipos científicos de la Universidad de Gante, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Huelva y el Grupo Ánfora, han vuelto a ofrecer nuevos hallazgos de gran interés durante esta última semana de excavación. Concretamente, se trata del descubrimiento de dos figuras de terracota parcialmente conservadas vinculadas al gran edificio del siglo V a.C. localizado en este yacimiento.
Una de las piezas corresponde a una figura femenina, de la que se conserva el torso y que presenta restos de pintura. La pieza ha sido trasladada ya para su restauración y limpieza, con el objetivo de garantizar su conservación y poder realizar posteriormente un estudio más detallado. De manera preliminar, los investigadores señalan que podría presentar paralelos con figuras femeninas de tradición jónica datadas entre finales del siglo VI y principios del siglo V a.C., una cronología que encajaría con la que se viene manejando para el gran edificio descubierto en esta excavación.
Junto a ella ha aparecido otra figura de terracota que conserva los cuartos traseros de lo que parece ser un toro o un gran mamífero. También en este caso será necesario completar los trabajos de restauración y limpieza para determinar con mayor precisión sus características y buscar paralelos que permitan identificarla. Se trata, además, de una pieza de unas dimensiones considerables en comparación con las terracotas habituales localizadas en este tipo de contextos.
La aparición de ambas piezas en el interior del gran edificio constituye un nuevo elemento para profundizar en la interpretación de esta estructura, que por sus grandes dimensiones, el tratamiento especializado de sus suelos y los materiales recuperados presenta características singulares que la diferencian de una vivienda convencional.
Aunque los investigadores subrayan que será necesario completar el estudio de todos los materiales y de la información obtenida durante la excavación antes de establecer conclusiones definitivas, estos nuevos hallazgos abren la posibilidad de que el edificio pudiera haber tenido una función especial, incluso de carácter sacro, hipótesis que deberá ser confirmada o descartada a medida que avance el estudio científico.
Tras el éxito de la excavación, la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, ha destacado la importancia de los resultados obtenidos y ha anunciado que el Ayuntamiento está trabajando ya para garantizar la continuidad de las investigaciones, “porque la importancia de estos hallazgos nos demuestra que no podemos parar. Estamos empezando a encontrar las pruebas que nos permiten conocer cómo era Huelva hace miles de años y estamos cada vez más cerca de poder demostrar, con todos los estudios y evidencias necesarias, que nuestra ciudad fue un enclave fundamental en el mundo tartésico y que Huelva es la ciudad más antigua de Occidente”.
En este sentido, Miranda ha explicado que esta ha sido, de momento, la última semana de excavación correspondiente a esta primera fase, pero que esto no significa el final de los trabajos, “ya que desde el Ayuntamiento ya estamos haciendo las gestiones necesarias para garantizar la continuidad de los trabajos de campo una vez concluida esta primera fase y así poder continuar cuando los expertos lo consideren oportuno”.
Igualmente, la alcaldesa ha subrayado que “lo que hemos encontrado hasta ahora es solo una parte de una historia que todavía tenemos que conocer y estudiar en profundidad”, destacando que el objetivo del Ayuntamiento es “seguir poniendo todos los medios necesarios para que los investigadores puedan avanzar en el conocimiento de nuestro pasado y para que Huelva pueda ocupar el lugar que le corresponde en la historia”.
De este modo, a partir de ahora comienza una nueva etapa centrada en el estudio y documentación de todos los elementos recuperados durante el último mes y medio de excavaciones. Este trabajo incluye el análisis de las diferentes muestras obtenidas, la revisión y estudio de los materiales arqueológicos, así como la documentación de las estructuras localizadas in situ, entre ellas los distintos muros, suelos y elementos que permiten reconstruir la organización espacial del yacimiento.
Hay que recordar que los nuevos hallazgos se suman a los resultados obtenidos durante las semanas anteriores, especialmente al descubrimiento de un gran edificio de época turdetana, datado en torno al siglo V a.C., que constituye uno de los elementos más relevantes de esta primera fase de excavación.
La presencia de las dos figuras de terracota en su interior refuerza el interés de esta estructura y plantea nuevas preguntas sobre su función y sobre las actividades que pudieron desarrollarse en ella.
Pero el interés del yacimiento no se limita a este edificio. Entre los materiales que están comenzando a ser estudiados se ha identificado también presencia de elementos arqueológicos característicos de los siglos VII y VIII a.C., lo que apunta a la existencia de fases de ocupación anteriores, incluso entre 300 y 400 años previas a la construcción del gran edificio documentado.
Estos indicios ponen de manifiesto la enorme potencialidad arqueológica de este enclave y la necesidad de continuar investigando para conocer no solo las características y función de la estructura del siglo V a.C., sino también las fases anteriores que permanecen bajo ella.
Por todo ello, el Ayuntamiento considera que la Plaza de la Vera Cruz constituye un espacio fundamental para seguir profundizando en el conocimiento de los orígenes de Huelva y en el papel que desempeñó la ciudad dentro del mundo tartésico, avanzando siempre desde el rigor científico y a partir de las evidencias que proporcionen las investigaciones arqueológicas.




















