El oeste en el oeste del este. Como lo vimos, os lo contamos

Acudimos con muchas expectativas al concierto de Gash & Herrick en La Embajada, y… ¡sorpresa! Por primera vez Borondo y Mondongo salimos con la misma impresión, y para más inri, con una misma impresión positiva.

Un dúo formado por un guitarrista, cantante y poeta onubense y una violinista y cantante estadounidense.  Fernando Bazán y Lydia Herrick nos agasajaron con un particular gazpacho de estilos: raíces folk norteamericanas de origen irlandés (bluegrass incluido) mezcladas con pop rock español, música de autor y la raigambre poética de nuestro Fernando. Todo servido sin más adornos, en menú degustación que sorprende por su perfecto maridaje. Entre los ingredientes, música tradicional irlandesa en forma de jigs (o gigas, en castellano) con preciosas ráfagas instrumentales al violín de Lydia y con hermosas baladas celtas mecidas en su cautivadora voz. Temas tradicionales como Swallowtail Jig, Dirty old town (un tema revitalizado por Shane Macgowan que bien podría estar hablando de nuestra vetusta Onuba, con eso de “besé a mi chica junto al muro de la fábrica”). También nos sirvieron algunos clásicos soul entremetidos entre gloriosas composiciones de Fernando, como La esperanza y alguna más reciente: Fantasmas andaluces. También presentaron alguna compuesta a medias, como In the High Mountains of Jabugo y sus eclesiásticos embutidos.

Fue más que un concierto. Fue un espectáculo muy cuidado, con una fuerte carga poética y emocional.  Fernando y Lydia tienen una conexión a lo Nick cave y P.J. Harvey, creando un clima íntimo donde las canciones brillan y transmiten un buen montón de sensaciones especiales a un entregadísimo público al que sumergen en su actuación. Como acérrimos seguidores de la trayectoria de Fernando Bazán nos derritió como verde bruja del norte escuchar sus canciones libres de artificio, en el hueso, con un Fernando dejándose llevar y libre de la habitual carga barroca que imprime a sus canciones. Canciones rotas pero no ajadas,  vivas y en llamas. Para nuestra humilde opinión, la desnudez de las canciones nos caló mucho más que la habitual ceremoniosidad teatral de sus conciertos en solitario, sin menoscabo de estos, por supuesto.  También tenemos que destacar un sonido muy cuidado gracias, entre otras cosas, al gran trabajo de Lucky y su extraordinaria magia tabernaria.

El concierto del pasado viernes se realizó en La Embajada, una sala/pub en pleno centro de Huelva con una gente maravillosa que se preocupa por la cultura. Micros abiertos, proyección de peliculas, conciertos y todo lo que se les vaya ocurriendo. Llevan pocos meses de vida y ya son un referente en Huelva. También hay que destacar que sobre todo apuestan por la creación propia, con lo que se distancian de las cansinas bandas de versiones de rock de los 80 y 90. Todo un lujo para el público y una plataforma para artistas.

En resumen, un concierto espectacular, un lujo cercano, una noche para no olvidar, un placer, un amigo, un esclavo, un siervo. Sin duda, mucho mejor que quedarse en casa contemplando la colección de dedales del mundo o haciendo scroll en el lipopú de la pared del salón.

A continuación, adjuntamos una pequeña entrevista posterior al concierto para que ellos mismos nos cuenten:

1.- Origen del proyecto.  ¿Cómo os conocisteis?

Nos conocimos para el cortometraje “Po’ favó” donde Lydia Herrick cantaba las canciones que Fernando Bazán compuso con letra de Marcos Gualda, que era el director del audiovisual también. Tuvimos que actuar para el estreno en el Gran Teatro de Huelva y desde el primer día que nos pusimos a ensayar hubo una complicidad notable, basada en el humor musical. Jugábamos un poco con los temas, con las letras, nos entendíamos muy bien, como si hubiésemos estado tocando juntos bastante tiempo, al margen de confluir en intereses musicales afines.

2. ¿Cuál es vuestra forma de componer a medias?

La verdad es que no tenemos compuestas canciones a medias todavía. Salvo las que formaron parte de la banda sonora de “Po’ favó” que hemos mencionado anteriormente, las canciones de Gasch & Herrick, a día de hoy y al margen de las versiones que interpretamos, son de Fernando. Luego Lydia siempre añade su aportación con el violín en arreglos y su opinión, pero sí que es verdad que estaría bien componer a medias algunas de nuestras canciones. Es una asignatura pendiente y lo conseguiremos.

3. ¿Es un proyecto a largo plazo?

Sí, la verdad es que no tenemos prisas y una vez arrancada la máquina, esto debiera seguir su curso natural. Marcos Gualda nos juntó de manera más que consciente y estamos encantados con la respuesta que hemos tenido del público que nos vio en el Gran Teatro y del que nos vio en Cortelafolk y Senderos de Música, además de lo que sucedió en el concierto de La embajada el otro día que fue increíble. Los asistentes estuvieron enchufadísimos con nosotros desde el primer minuto hasta los bises.

4. ¿Qué os depara el futuro? ¿Tenéis proyectos? ¿Conciertos programados?

Ni idea la verdad, no nos preocupa el futuro, nos interesa el presente, por eso ahora toca seguir trabajando en el día a día en nuestras canciones que ya están orientadas en un discurso propio con una lectura personal y actual que gira en torno al folk y la música tradicional interpretada por una norteamericana y un andaluz en el siglo XXI. Gasch & Herrick es un viaje por estas músicas y por nuestras raíces, somos dos personas de universos bien diferentes que confluyen en esta propuesta musical.

Sí tenemos proyectos, el proyecto es el camino, seguir tocando y componiendo, ahí surgirá lo que sea necesario.

Ahora mismo no tenemos ningún concierto programado, no hemos buscado nada de momento, en todos los sitios donde hemos tocado es porque nos han llamado. El boca a boca y la radio patio nos ha ayudado y esperamos a que siga siendo así. Si te gusta lo que hacemos cuéntaselo a alguien que le interese para que también forme parte de esto. La música es una experiencia.

5. ¿Os sentís a gusto en las bodas?

A Lydia le encantan las bodas a Fernando más las despedidas de casados. Lydia ha tocado en muchas bodas ya que tiene formación clásica pero Fernando es más de otros escenarios. En cualquier caso, estamos abiertos a todo tipo de propuestas donde podamos aportar nuestro show fresco, divertido y variado ya que por suerte, no todo es country y rock & roll en Gasch & Herrick.