El Ayuntamiento reconoce su centenaria historia y permanente arraigo con la concesión de su más alto galardón
El Ayuntamiento de Moguer hizo entrega este miércoles a la Hermandad Filial del Rocío de la localidad de la Medalla de Oro de la Ciudad, el más alto galardón que concede la corporación local, con el que se reconoce su centenaria historia y su permanente arraigo en la sociedad moguereña.
El alcalde, Gustavo Cuéllar, prendió en el Simpecado de plata de la hermandad la Medalla de Oro que llena de alegría y orgullo a toda la gran familia rociera moguereña junto a un emocionado Manolo Morales, actual Hermano Mayor de la hermandad del Rocío.

En una plaza del cabildo vestida de gala y con asistencia de la corporación local en pleno y los últimos hermanos mayores de la filial, se celebró el solemne acto de reconocimiento y homenaje a la Hermandad del Rocío de Moguer, seña de identidad del fervor mariano moguereño, que lleva casi cuatro siglos acudiendo puntualmente a su cita con la Reina de las Marismas derrochando devoción, compromiso y empaque.


La Coral Polifónica y la Escolanía del Liceo Municipal de la Música recibieron al Simpecado a su llegada a la plaza entonando el Himno del Centenario de la Coronación de la Virgen del Rocío, mientras la emoción comenzaba ya a adueñarse de los corazones de los rocieros que reflejaban en sus rostros el orgullo de pertenecer a una de las filiales más antiguas y señeras de cuantas acuden a la romería de Pentecostés, que veía reconocida así una brillante historia escrita con letras de oro a través de los siglos.

Tras la lectura por parte del secretario de la corporación local, Rafael Azcárate, del decreto de concesión de la Medalla de Oro a la filial moguereña por unanimidad de todos los grupos políticos, el alcalde de Moguer prendió en el histórico Simpecado de plata de la filial la mayor distinción que concede el Ayuntamiento, mientras la tarde se rasgaba con las emocionadas voces del Coro de la Filial entonando la Salve Rociera.

A continuación el Hermano Mayor, que así se llama en Moguer al máximo responsable de la hermandad que en las otras filiales se denomina presidente, -lo que constituye una de las muchas singularidades de la filial moguereña-, tomó la palabra para agradecer a la corporación local una distinción “que nos llena de orgullo porque reconoce el esfuerzo de tantos y tantos rocieros moguereños y de las directivas de la hermandad, que desde finales del siglo XVII han mantenido vivo y pujante el compromiso de amor y devoción hacia la Virgen del Rocío acudiendo cada año a su encuentro con ilusiones renovadas”.
El solemne acto de imposición de la Medalla de Oro lo cerró el alcalde destacando “la extraordinaria historia de una hermandad que ha colocado a Moguer en un lugar de privilegio en el universo rociero, y que forma parte esencial de la identidad de nuestro pueblo que presume orgulloso de su hermandad del Rocío”.


Por último, se realizó la entronización del Simpecado luciendo ya la Medalla de Oro de Moguer en el espectacular carretón de plata que lo portará en su camino al encuentro con la Blanca Paloma.
Finalizado el acto de imposición, el Carretón fue trasladado como es tradicional hasta la puerta de la casa de los mayordomos, una responsabilidad que este año ostenta la familia Cruzado González, donde los rocieros moguereños festejaron la concesión de este importante reconocimiento a la extraordinaria trayectoria de una institución a la que todo Moguer se siente vinculado de una u otra manera.
La Real e Ilustre Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Moguer ha iniciado este jueves su camino hacia la aldea tras la misa de romeros oficiada en el recinto ferial a las 8 horas, con su centenario Simpecado portando la más alta distinción de la ciudad en lo que será sin duda una peregrinación que quedará en el recuerdo de todos los romeros moguereños.



















