La obra ‘Gramática del desorden’, seleccionada entre las más de mil obras presentadas, reflexiona sobre el paso del tiempo, con una estética que congenia la emoción con la dicción
Enrique Zumalabe Ramblado (Huelva-1977), con su obra ‘Gramática del desorden’, es el ganador del 46 Premio Iberoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, que convoca y otorga la Diputación de Huelva y organiza la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez. El presidente de la Diputación, David Toscano, acompañado por el alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar; el director de la Fundación Juan Ramón Jiménez, Antonio Ramírez Almanza; y los miembros del jurado de la presente edición han dado a conocer el fallo del premio, dotado con 25.000 euros y la publicación de la obra ganadora.
Por primera vez en la historia de este certamen, un onubense obtiene el premio que este año ha recibido un total de 1.031 obras procedentes de numerosos países de Europa, América y otros continentes y de las cuales se seleccionaron 955 tras el proceso de validación.
Junto a la amplia participación española, con 654 obras presentadas, destaca la importante presencia iberoamericana, con 88 poemarios llegados desde Argentina, 58 desde Colombia, 49 desde México y 30 desde Chile. También se han recibido 20 originales desde Estados Unidos. Y resulta especialmente significativo comprobar cómo este premio ha llegado este año a lugares tan diversos como Nueva Zelanda, Etiopía, Austria o Argelia.
Según recoge el acta del jurado, compuesto por Aurelio Major, Juan José Téllez y María Jesús Ruiz Fernández, ‘Gramática del desorden’ es “una reflexión sobre el paso del tiempo, con una estética que congenia la emoción con la dicción; un retrato generacional, con diversidad formal y una melancolía colectiva, conmovedora y vital”.
En un tiempo marcado por conflictos y guerras en distintos lugares del mundo, ha señalado David Toscano, “la poesía tiene un valor aún más profundo. Porque la poesía es, en esencia, el lenguaje de la paz, de la sensibilidad y de la mejor parte de nosotros mismos. Nos recuerda lo que compartimos como seres humanos y tiende puentes donde otros levantan muros y fronteras. Por eso, en tiempos convulsos, la poesía se hace más necesaria que nunca”.
Por su parte, Gustavo Cuéllar ha asegurado que “Juan Ramón Jiménez fue, sin duda, el nexo de unión de la literatura, pero también de la forma de vida sensible y espiritual que merece la poesía. Y esa espiritualidad es la que pretende este premio, año tras año, ser recogida. Espiritualidad que es imposible que la tenga la inteligencia artificial, porque el poeta nace con inteligencia emocional y esa inteligencia es prácticamente imposible de copiar”.
Tras la lectura del acta, el presidente de la Diputación de Huelva ha realizado la llamada telefónica al ganador del certamen para comunicarle el fallo del jurado. Enrique Zumalabe, profesor de Educación Primaria, se ha mostrado “sorprendido y agradecido” al conocer la noticia. El ganador de esta edición del Premio de Poesía Juan Ramón Jiménez estuvo vinculado a iniciativas de ámbito local como Psiqueactiva o La Cinta de Moebius. Fue colaborador de Uniradio y algunos de sus poemas y relatos han sido publicados en antologías y revistas. En 2006, la Diputación de Huelva le publicó la plaquette “Acercamiento”. También ha publicado los libros “Además del llanto” (2014) y “La lluvia o la mañana” (2018), ambos con ediciones de la Isla de Siltolá.
Más de cuatro décadas de historia poética
El Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez fue creado en 1981 por la Diputación Provincial de Huelva y la Fundación Juan Ramón Jiménez con el objetivo de homenajear al Nobel moguereño y fomentar la creación poética en lengua española. Desde entonces, el certamen se ha convertido en una de las convocatorias de poesía más prestigiosas del ámbito hispánico.
La primera edición se celebró a comienzos de los años ochenta y ya entonces despertó una importante repercusión literaria. En 1982, el poeta granadino Javier Egea recibió el galardón por su obra Paseo de los Tristes, en una edición a la que concurrieron 539 poemarios, cifra muy elevada para la época. El jurado estuvo integrado por nombres fundamentales de la poesía española como José Hierro, Félix Grande o Aurora de Albornoz.
Con el paso de las décadas, el premio ha ido ampliando su dimensión internacional hasta convertirse en un referente para autores de España y América Latina. Actualmente está abierto a escritores de cualquier nacionalidad siempre que las obras estén escritas en español y sean inéditas. Además de la dotación económica, el premio incluye la publicación del libro ganador.
A lo largo de sus cuarenta y seis ediciones, el certamen ha contribuido a impulsar nuevas voces poéticas y a reconocer trayectorias literarias consolidadas, convirtiéndose en una referencia cultural dentro del panorama literario español.



















