La comarca pierde más de 2.000 vecinos en los últimos 20 años
Nerva se consolida como el motor demográfico de la comarca al aumentar su censo de 5.073 a 5.087 habitantes en el último año. Este dinamismo contrasta con el retroceso de Minas de Riotinto, que baja de 3.713 a 3.698 residentes, y de El Campillo, que se sitúa en 2.003.
Así lo recoge la Estadística Continua de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), consultada por Tinto Noticias. Los datos, que comparan la evolución anual entre los años 2024 y 2025, muestran el balance demográfico de la comarca. Mientras municipios como Zalamea la Real (2.968) y Campofrío (728) logran sumar nuevos vecinos, las localidades más pequeñas como Berrocal y La Granada de Riotinto confirman la tendencia a la baja de la zona más rural de la comarca.
En los dos núcleos con mayor población, las mujeres superan en número a los hombres. En Nerva había a 31 de diciembre de 2025 un total de 2.609 mujeres frente a 2.478 hombres, una tendencia que se repite en Minas de Riotinto con 1.919 mujeres y 1.779 hombres. Mientras, El Campillo es el municipio con la paridad más ajustada, registrando 1.013 mujeres y 990 hombres. En las localidades con menor censo, la balanza se inclina hacia el lado masculino. En Berrocal, por ejemplo, residen 149 hombres frente a 134 mujeres.
La representación visual confirma que la densidad de población se concentra en el eje central de la comarca, donde la actividad económica es más intensa. Sin embargo, la preocupación persiste en La Granada de Riotinto, que con apenas 235 habitantes -perdiendo 9 vecinos en un solo año- se sitúa en una posición de extrema vulnerabilidad demográfica.
Esta radiografía pone de manifiesto que la Cuenca Minera afronta 2026 con el reto de equilibrar el crecimiento de sus cabeceras con la supervivencia de sus pueblos más pequeños.

Más de 2.000 vecinos perdidos en 20 años
La radiografía demográfica de la Cuenca Minera revela una metamorfosis silenciosa pero profunda que ha transformado el mapa de la comarca en las últimas dos décadas. Al analizar la serie histórica proporcionada por el INE se hace evidente que el territorio ha perdido un músculo poblacional considerable: hace veinte años, la suma de los principales núcleos superaba con creces los censos actuales, marcando un 2005 donde Nerva rozaba los 6.000 residentes y Minas de Riotinto superaba los 4.400.
Sin embargo, tras diez años de retrocesos constantes, el escenario actual muestra un análisis más optimista en ciertos puntos. Nerva no solo lidera el crecimiento reciente, sino que logra estabilizar una tendencia que venía de una caída libre desde los 5.514 que registraba en 2015. Esta recuperación de pulso se refleja también en el dinamismo de Zalamea la Real y Campofrío, municipios que han conseguido sumar nuevos vecinos al cierre de 2025, rompiendo la inercia negativa que arrastraba la comarca.

En el otro lado de la balanza, Minas de Riotinto y El Campillo continúan cediendo terreno, situándose hoy en 3.698 y 2.003 habitantes respectivamente, cifras que quedan muy lejos del vigor demográfico que ostentaban en 2005: 4.478 habitantes en Minas de Riotinto y 2.318 en El Campillo. Este contraste es aún más agudo en Berrocal, que muestra la línea más descendente de toda la serie analizada, habiendo perdido casi un centenar de vecinos desde principios de este siglo.
El caso de La Granada de Riotinto y la propia Campofrío actúan como un faro de esperanza para la zona. Ambos municipios han logrado revertir la tendencia y presentan hoy censos superiores a los que tenían hace una década.






















