‘Ekléctica’ puede visitarse desde este jueves en la Sala 1900
La Sala Bar 1900 de Huelva prosigue con su viejo ciclo cultural de Las Noches del 1900, en esta ocasión con la inauguración de ‘Ekléctica’, una exposición de collages de la escritora onubense Ana Deacracia.
La cita es este jueves 30 de abril, a las 20.00 horas, en el mítico establecimiento de la calle Garci Fernández, considerado como “el templo de la cultura en Huelva”, donde el público podrá disfrutar de una exposición inspirada en los propios libros de la autora: ‘Mujeres de la vida’, ‘Fantasía-Poesía’ y ‘Me saben a limón’.
La exposición “reúne fragmentos diversos en una sola idea”, una mezcla en la que “aparece mi voz, cada vez más sincera y cómplice conmigo misma”, confiesa la artista, que será presentada en el acto por el también escritor onubense Javier Sánchez Durán.
Esta es la primera exposición en el 1900 de Ana Deacracia, cuya historia en el mundo de los collages comenzó con una invitación a una revista ensamblada en unas jornadas universitarias ligadas a Voces del Extremo, de la mano del poeta Antonio Orihuela.
Se trataba de ofrecer un poema en un formato que no fuera habitual, donde la creatividad jugara un papel importante, y “aquella experiencia no fue solo un ejercicio creativo, sino también abrir una puerta a un lugar fantástico”, subraya la artista.
Con aquella revista ensamblada, Ana Deacracia no solo “lo pasaba bien ilustrando y poniéndome a prueba en esos territorios en los que el poema podía salirse del renglón y ocupar espacios de otra forma”, sino que, además, “de una manera inesperada, algo se desplazó en mí. No fue inmediato, pero sí definitivo: cambió mi manera de mirar la poesía”.
A partir de ahí, “adicta a lo que me sugería el trabajo de la revista, me propuse crear mis propios poemarios de autor”: ‘Mujeres de la vida’, ‘Fantasía-Poesía’ y ‘Me saben a limón’, que también serán presentados en este mismo acto en la Sala 1900.
Luego vinieron los marcapáginas, “nacidos desde el agradecimiento al encuentro de Voces del Extremo, como un pequeño detalle con que devolver algo de lo recibido”, comenta la artista, quien, “animada por lo bien que me lo pasaba y las palabras de ánimo que recibía, me propuse llevarlo al collage”.
Y así llegó el primero, que “no fue un intento, fue una explosión”, subraya Ana Deacracia, quien entró “en un espacio donde podía ser feliz sin más, donde nada era matemático, donde experimenté una libertad maravillosa”.
La autora de la exposición comenzó en ello “como había entrado en la poesía: desde lo romántico, creando collages donde parecía que reinaba un regusto parecido a la felicidad”. Y “aunque al final me puede mi propia inercia, casi sin darme cuenta he ido dando pasos de gigante hacia el lugar que me define, no tan ilusionante, quizás, pero mucho más real: la reivindicación, aunque hago esfuerzos para no perder esa luz”, añade.
Ante ello, hoy conviven en Ana Deacracua “dos pulsiones distintas: el poema, con su peso, con su responsabilidad, con esa exigencia que ahora casi me abruma; y el collage, con su libertad, con su forma de crear un universo que en este caso se ve, un lugar pequeñito, pero donde el poema parece que se pudiera tocar”, subraya.
A día de hoy ya son 71 las obras de Ana Deacracia, que tiene “una habitación llena de revistas, libros de mercadillos a los que ofrezco un lugar distinto. Aunque duela recortarlos, los convierto en otra cosa. También acumulo publicidad decorativa, cientos de adhesivos de diez mil motivos distintos, folios y cartulinas de todos los colores, más de mil rotuladores, ceras, lápices, tijeras por todas partes y una multitud de cajas llenas de herramientas y material necesario para esta aventura”, confiesa.

















