El nuevo defensor se centrará en el humanismo, la mediación y los retos de la IA

La Universidad de Huelva ha iniciado una nueva etapa en su Defensoría Universitaria con la llegada de Juan Luis Aguado Casas, quien asume el cargo con el compromiso de reforzar la cercanía, la escucha activa y la mejora continua de la institución. En una reciente entrevista, el Defensor Universitario ha compartido las claves de su nombramiento, sus primeras experiencias y las principales líneas de trabajo que marcarán su mandato.

La Defensoría Universitaria es el órgano encargado de velar por los derechos y libertades de todos los miembros de la comunidad universitaria frente a las actuaciones de los distintos órganos y servicios, desarrollando además funciones de mediación, conciliación y buenos oficios. Su actividad se rige por los principios de independencia, autonomía y confidencialidad, y está abierta a estudiantes, personal docente e investigador y personal técnico, de gestión y de administración y servicios.

El nombramiento de Aguado Casas llegó tras la propuesta del anterior defensor, José María Cuenca, quien le ofreció incorporarse previamente como adjunto. Esta etapa inicial le permitió conocer en profundidad el funcionamiento de la Defensoría y descubrir nuevas dimensiones de la vida universitaria, así como establecer vínculos con otras defensorías a nivel andaluz y nacional. “Fue un período muy enriquecedor, en el que pude ampliar la perspectiva sobre los casos, las herramientas y los retos que afrontamos”, ha señalado.

El actual Defensor ha querido expresar su agradecimiento a la comunidad universitaria por el respaldo recibido durante todo el proceso, desde la recogida de firmas hasta su elección por unanimidad en el Claustro, un apoyo que, asegura, conlleva una gran responsabilidad.

Entre sus principales objetivos destaca la continuidad del trabajo desarrollado por sus predecesores, consolidando una Defensoría cada vez más sólida. En este sentido, Aguado Casas apuesta por reforzar la información dirigida especialmente al estudiantado sobre los procedimientos y herramientas disponibles para la defensa de sus derechos, una labor que se desarrollará en colaboración con el Vicerrectorado de Estudiantes.

Otro de los ejes fundamentales será la atención a los desafíos derivados de la inteligencia artificial, un ámbito que ya está generando nuevos escenarios de conflicto y que requiere una respuesta coordinada entre las distintas defensorías universitarias a nivel andaluz, nacional y europeo.

Asimismo, el Defensor subraya la importancia de colaborar en la actualización de normativas y reglamentos, detectando posibles carencias o errores que solo salen a la luz a través de casos concretos. Todo ello sin perder de vista uno de los principios que marcarán su mandato: el impulso del “humanismo” en la universidad, entendido como la necesidad de escuchar, acompañar y ofrecer respuestas cercanas a las personas.

En cuanto a la relación con el equipo de gobierno, Aguado Casas destaca la existencia de un clima de colaboración y lealtad institucional, con canales de comunicación abiertos que facilitan la mediación y el intercambio de información necesario para abordar cada caso con eficacia.

En lo que va de curso académico, la Defensoría Universitaria ha gestionado ya cerca de 70 casos, muchos de los cuales reflejan la necesidad de contar con un espacio de orientación y apoyo. Por ello, el Defensor ha querido lanzar un mensaje claro a toda la comunidad universitaria: “Estamos para ayudar”. Lejos de suponer una carga, acudir a la Defensoría es, en sus palabras, una oportunidad para encontrar asesoramiento, y acompañamiento ante cualquier duda, conflicto o situación que requiera atención.