La Guardia Civil tuvo que asistir a los viajeros para el cambio del tren que quedó inmobilizado por un fallo mecánico

Un tren de la línea Media Distancia entre Huelva y Sevilla quedó detenido este lunes por la tarde entre Aznalcázar y Benacazón (Sevilla) tras sufrir una avería en su sistema de propulsión, dejando a 67 pasajeros inmovilizados durante más de seis horas y obligando finalmente a la intervención de la Guardia Civil para facilitar la salida de los viajeros.

El convoy había partido de la estación de Huelva alrededor de las 15:00 horas con destino a Sevilla Santa Justa, con llegada prevista poco después. No obstante, a poco de completar el trayecto el tren se detuvo por un fallo mecánico en el autopropulsado que impidió continuar la marcha de forma autónoma.

Los pasajeros quedaron atrapados en el interior de los vagones mientras pasaban las horas. Testimonios recogidos en el lugar señalaron que la espera se prolongó sin luz en el interior del tren y con dificultades para comunicarse con el exterior, lo que generó tensión entre los viajeros. Pese a los anuncios desde Renfe de que un tren de rescate sería enviado, su llegada se demoró durante horas debido a las dificultades de acceso en esa sección de vía de única circulación.

La situación se agravó cuando la noche ya había caído y el convoy de asistencia, tras llegar a la zona, necesitó tiempo adicional para acoplarse al tren averiado; ese proceso transmitió más incertidumbre entre los pasajeros. Finalmente, sobre las 21:30 horas, más de seis horas después de la inmovilización, agentes de la Guardia Civil se personaron en el lugar y colaboraron en la evacuación de los viajeros hacia otro tren que permitió proseguir el viaje hasta Benacazón. Desde ese punto, los pasajeros pudieron enlazar con un tren de cercanías que los llevó hasta la estación de Sevilla Santa Justa para completar el trayecto.

Este episodio se suma a una serie de incidencias en los servicios ferroviarios que conectan Huelva con otras capitales andaluzas, donde retrasos y averías han generado quejas recurrentes de usuarios por la falta de puntualidad y la insuficiente asistencia ante fallos técnicos.

Renfe ha indicado que se está investigando lo ocurrido y que mantiene sus protocolos de atención al pasajero en situaciones extraordinarias, aunque todavía no ha facilitado un calendario de mejoras concretas en la infraestructura afectada.