Imponen penas de entre 11 y 20 años de cárcel por el asesinato de José Rachón

Los acusados tendrán que estar en prisión entre tres y cinco años más por los delitos de robo con violencia y robo con fuerza

La Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a penas de entre 14 años y 6 meses de cárcel y 25 años y 3 meses de prisión a los cuatro varones acusados de asesinar a José Rachón, el anciano de 78 años que fue asesinado en su finca de El Campillo en septiembre de 2016, todo ello tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular el pasado mes de febrero, del que TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- se hizo eco a través de esta publicación. En concreto, uno de los acusados ha sido condenado a 25 años y 3 meses de cárcel, mientras que dos de ellos tendrán que cumplir 24 años y medio de prisión y el último de los encausados ha sido condenado a 14 años y 6 meses de cárcel.

En la sentencia, la Audiencia condena a uno de los acusados, Daniel Leroy, a veinte años y un día de prisión por un delito de asesinato con la agravante de abuso de superioridad y la atenuante de drogadicción; a cuatro años, tres meses y un día de cárcel por un delito de robo con violencia con las agravantes de abuso de superioridad y reincidencia y la atenuante de drogadicción; y a un año de cárcel por un delito de robo con fuerza en las cosas con la atenuante de drogadicción.

Asimismo, condena a otro de los encausados, José Almansa, a veinte años y un día de cárcel por un delito de asesinato con la agravante de abuso de superioridad y las atenuantes de drogadicción y reparación del daño; a tres años, seis meses y un día de prisión por un delito de robo con violencia con las mismas atenuantes y agravantes, y a un año de cárcel por un delito de robo con fuerza en las cosas con la agravante de reincidencia y la atenuante de drogadicción.

La Audiencia impone esta misma pena de prisión a un tercer acusado, Alex Ramos, aunque en este caso no aplica la atenuante de reparación del daño, mientras que al último de los encausados, Horacio Suárez, le impone once años y seis meses de cárcel por un delito de asesinato con la agravante de abuso de superioridad y las atenuantes de drogadicción, reparación del daño como muy cualificada y de colaboración con la Justicia; dos años y seis meses de prisión por un delito de robo con violencia con esas mismas agravantes y atenuantes, y a seis meses de cárcel por un delito de robo con fuerza en las cosas con esas tres atenuantes.

De igual modo, impone a los acusados la pena accesoria por tiempo de diez años de privación del derecho a residir o acudir al lugar donde vivan los dos hijos de la víctima, así como la prohibición de comunicarse o aproximarse a los mismos durante el tiempo de la condena. Además, deberán indemnizar conjunta y solidariamente con 90.000 euros a los herederos del cónyuge del fallecido y en 80.000 euros a cada uno de sus hijos, así como con 254,20 euros por los daños causados en la piscina municipal de El Campillo, donde robaron distintos objetos instantes antes de cometer el asesinato.

A estas cantidades deberán aplicarse las consignaciones ya efectuadas por dos de los acusados por un montante total cercano a los 38.000 euros y a los que, en virtud de ello, se les ha aplicado la atenuante de reparación del daño. La Audiencia, de otro lado, absuelve a los encausados de los delitos de omisión del deber de socorro y contra la integridad moral que les imputaba la acusación particular ejercida por los hijos del finado.

En su veredicto, el jurado consideró probado que los cuatro encausados se reunieron sobre las 00,00 horas del día 1 de septiembre de 2016 en la vivienda de uno de los investigados y, «puestos de común acuerdo», decidieron acudir a una finca de El Campillo donde, según las informaciones obtenidas por uno de los condenados, el guardés de dicha finca «tenía guardada una importante suma de dinero», todo ello «con el fin de apropiarse de ella ilícitamente».

Los acusados, en compañía de un menor de edad, emprendieron el camino a pie y, al llegar a la altura de la piscina municipal de El Campillo, accedieron a la misma tras quebrar la puerta de entrada al recinto y rompieron la ventana de acceso al ambigú, donde se apoderaron de comida y bebida, habiendo sido valorado todo ello en 254,20 euros.

El fallecido fue «maltratado y golpeado reiteradamente»

Tal y como han informado desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) a través de una nota de prensa, la sentencia indica que, una vez abandonada la piscina municipal, los acusados depositaron los objetos sustraídos en una cuneta cercana y emprendieron la marcha hacia la finca, llegando al exterior de la misma sobre las 4,00 horas y acercándose entonces a la casetilla de aperos que servía de vivienda del guardés, donde se escondieron detrás de la puerta.

En ese momento, uno de los acusados llamó a la puerta y la víctima salió de la casetilla con un palo de fregona en señal de defensa, momento en el que uno de los condenados le propinó un «fuerte» puñetazo que lo hizo caer hacia delante, quedando tendido bocabajo e inconsciente, tras lo que «fue maltratado y golpeado reiteradamente para que dijese dónde se encontraba el dinero».

«Puestos de común acuerdo», los encausados le golpearon con un palo en la espalda y en la cabeza, le pisaron las costillas y le amenazaron con cortarle una oreja con un cuchillo de grandes dimensiones, durando la «agonía» de la víctima hasta cerca de las 7,00 horas del día 1 de septiembre de 2016, cuando, tras registrar toda la vivienda, los acusados decidieron abandonarla, «dejando al anciano tirado en la puerta de la casa con un hilo de vida». La víctima falleció instantes más tarde a causa de un shock traumático e hipovolémico secundario a politraumatismos.

Según consideró probado el jurado, los acusados, que cometieron los hechos a causa de su adicción a sustancias tóxicas, cocaína y derivados de anfetamina, se apropiaron de dos motosierras, una televisión de plasma, varias cajas de tabaco, el DNI y la cartilla bancaria del fallecido.

Declaran culpables a los cuatro acusados por el asesinato de José Rachón

Los autores del crimen de El Campillo eludirán la prisión permanente revisable al quedar probado durante el juicio que no formaban un grupo organizado

El juicio por el crimen de José Rachón, el anciano de 78 años asesinado el 1 de septiembre de 2016 en su casa de campo de El Campillo, ha finalizado este viernes con el veredicto del jurado popular que desde el pasado miércoles ha enjuiciado a los cuatro adultos acusados, Daniel Leroy, José Almansa, Alex Ramos y Horacio Suárez, a los que ha declarado culpables de los delitos de asesinato, robo con violencia en casa habitada y robo con fuerza en el bar de la piscina de la misma localidad.

Los cuatro eludirán, en cualquier caso, la prisión permanente revisable que solicitaba la Fiscalía, ya que no ha quedado probado que formaran un grupo criminal organizado, según también el veredicto del jurado, que además ha dado por probadas otra serie de atenuantes como la drogadicción, la colaboración con la Justicia o la reparación de los daños, lo que también ha provocado una reducción de las penas que solicitaban las diferentes partes.

Una vez leído el veredicto, la Fiscalía, en función de las diferentes atenuantes probadas para cada uno de los acusados, solicita ahora, por el asesinato, 20 años y un día de cárcel para tres de ellos, Daniel Leroy, José Almansa y Alex Ramos, mientras que, para Horacio Suárez, solicita una pena mucho menor, de 11 años y seis meses.

Mucho mayores son las penas que solicita la acusación particular, la que representa a los hijos de Rachón, que pide 30 años de cárcel por el asesinato para los cuatro acusados, al considerar que se dan los agravantes de «ensañamiento, alevosía y disfraz», si bien ya no solicita la prisión permanente revisable que pedía inicialmente para el ‘cabecilla’, Daniel Leroy, toda vez que el jurado considera probado que los acusados no formaban un grupo criminal organizado.

Por su parte, las defensas piden 16 años de cárcel para Leroy, 15 años para Almansa y Ramos y 11 años y seis meses, al igual que la Fiscalía, para Suárez.

Respecto al robo con violencia en casa habitada, la Fiscalía pide una pena de tres años, seis meses y un día de cárcel para tres de los acusados, Daniel Leroy, Alex Ramos y Horacio Suárez, y algo más, cuatro años, tres meses y un día, para José Almansa, mientras que, por el robo con fuerza en la piscina, solicita un año para todos excepto para Suárez, para quien solicita seis meses.

El juicio queda así a la espera de conocerse la sentencia del juez, Antonio Pontón, que deberá decidir las penas que establece finalmente para cada uno de los acusados después de una vista oral que se ha prolongado durante tres días y en la que, el pasado miércoles, el menor que fue condenado por el crimen situó a Leroy como único autor de la tortura sufrida por Rachón.

Durante la jornada del jueves, agentes de la Guardia Civil que participaron en la investigación desvelaron que un delincuente común fue el que dio la pista sobre los autores del crimen, mientras que los forenses que practicaron la autopsia a la víctima señalaron que su cuerpo presentaba 44 lesiones.

Un delincuente común dio la pista sobre los autores del crimen de El Campillo

Guardias civiles que participaron en la investigación aseguran que unas imágenes captadas por las cámaras del Hospital de Riotinto también fueron claves para esclarecer el caso

El juicio por el asesinato de José Rachón, acontecido el 1 de septiembre de 2016 en su casa de campo de la finca Calero de El Campillo, ha proseguido este jueves con la declaración de tres agentes de la Guardia Civil que llevaron a cabo la investigación del caso, de los que uno ha desvelado que un delincuente común dio la pista sobre el grupo de detenidos, al comentarle a la Policía Local que sabía quienes eran los responsables del crimen.

Unas imágenes captadas por las cámaras del Hospital de Riotinto, en las que se aprecia a los cinco implicados en el suceso, y la declaración de una menor, en ese momento novia de uno de los acusados, también fueron claves en la investigación, tal y como han expuesto los agentes, quienes a continuación comprobaron la presencia de ADN de algunos de los miembros del grupo tanto en el bar de la piscina donde robaron previamente al crimen como en las motosierras sustraídas de la finca de la víctima, un anciano de 78 años.

Asimismo, los agentes, que han recordado que los detenidos «se dedicaban a robar de manera habitual», también han especificado que, tras intervenirse los teléfonos móviles de los acusados, en uno de ellos detectaron un vídeo en el que se apreciaba una televisión robada en el lugar del crimen y una búsqueda en internet de información sobre el asesinato.

La segunda sesión de la vista oral, en la que un jurado popular enjuicia a los cuatro adultos acusados, también ha contado con las declaraciones de los médicos forenses que realizaron la autopsia de la víctima, quienes han explicado que el cuerpo presentaba un total 44 lesiones y que, aunque no pudieron precisar si todos los golpes fueron realizados por una única persona o por varias, todos presentaban la misma data.

El juicio, que tiene lugar en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva y está presidido por el magistrado y presidente de la misma Antonio Pontón, continúa esta tarde con la lectura de las conclusiones finales de las partes, tras lo que el jurado popular iniciará su deliberación sobre el veredicto final.

Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, el juicio comenzó este miércoles con la declaración del quinto implicado en los hechos, el que era menor de edad cuando estos se produjeron y ya fue condenado a seis años de internamiento en un centro de reforma juvenil, quien situó al presunto cabecilla, Daniel Leroy, como único autor de la tortura a la que fue sometida Rachón.

A preguntas de las distintas partes -Ministerio Fiscal, acusación particular y defensas de los cuatro acusados-, M.H.D. dejó claro que ni Horacio Suárez ni Alex Ramos golpearon en ningún momento a la víctima. Sí le dio un único golpe José Almansa, el primero que se le propinó, y lo hizo “incitado u obligado por Daniel”, relató el principal testigo de la sesión de este miércoles. “Los demás no le agredieron, solo José el primer golpe”, subrayó.

El ya condenado por estos hechos explicó que, aquel día, los cinco se reunieron en casa de José Almansa sin que tuviesen “nada pensado, como un día normal”, tras lo que “Daniel dijo de ir para allá” porque “sabía que había dinero”. “Hubo gente que no estaba de acuerdo en ir pero decidimos ir todos”, continuó M.H.D., tras lo que también destacó que “pensábamos que la casa estaba vacía”.

Al llegar a la finca, “vimos una luz encendida y pensamos irnos”, pero “Daniel dijo vamos a entrar” y “alguien llamó a la puerta”, prosiguió. Fue entonces cuando la víctima salió y José le da el primer impacto, momento en el que “nos asustamos. José se llevó las manos a la cabeza. Lo he matado, decía, pero luego el hombre reaccionó y entramos a registrar la casa”, continuó el testigo, tras lo que explicó que, mientras los demás realizaban el registro, “Daniel cogió un palo” y comenzó a agredir a Rachón mientras le pedía que le dé el dinero.

La declaración del hasta ahora único condenado por estos hechos fue lo más destacado de la primera sesión del juicio contra los cuatro adultos acusados, que se enfrentan a la pena máxima contemplada en el Código Penal para los delitos de gravedad excepcional: la prisión permanente revisable, algo que hasta ahora nunca se había producido en la provincia de Huelva.

La segunda nota más destacada de esa primera sesión, que comenzó con la lectura de los relatos del Ministerio Fiscal y de la acusación particular, fue que los cuatro acusados reconocieron los hechos únicamente como los relató la Fiscalía y aceptaron solo las preguntas de sus propios letrados, quienes solicitaron la absolución de sus defendidos y que, en caso de ser condenados, se tengan en cuenta, como atenuantes, haber cometido los actos bajo los efectos de las drogas, el haber colaborado con la Justicia y la reparación del daño.

La sesión también contó con la declaración de uno de los hijos de José Rachón, que explicó que su padre vivía solo en la finca, retirada del casco urbano, y que solo iba al pueblo una vez al mes para cobrar y dejaba el dinero en casa. Además, indicó que los padres de uno de los acusados, Horacio, “se han preocupado por nosotros”.

Al margen de ello, la acusación particular, ejercida por los dos hijos de la víctima a través del letrado Gustavo Arduán, intentó, antes del inicio de la vista, llegar a un acuerdo con las defensas de los cuatro acusados, a quienes les propuso pactar penas de entre 14 ó 15 y 20 ó 22 años de prisión, pero la propuesta, según el propio Arduán, solo fue aceptada por la defensa de uno de ellos.

Así las cosas, la acusación particular mantiene sus peticiones iniciales: la prisión permanente revisable para el que considera el cabecilla del suceso y 43 años de prisión para el resto por los presuntos delitos de asesinato, robo con violencia en casa habitada, robo en local y contra la integridad moral, peticiones que difieren de las que solicita el Ministerio Fiscal, que pide la prisión permanente revisable para los cuatro.

El quinto implicado en el crimen de Rachón solo sitúa al ‘cabecilla’ como autor de la tortura

Los acusados reconocen el relato de la Fiscalía tras rechazar llegar a un acuerdo con la acusación particular, que estaba dispuesta a pactar penas de entre 14 y 20 años de prisión

El juicio por el asesinato de José Rachón, acontecido el 1 de septiembre de 2016 en su casa de campo de la finca Calero de El Campillo, ha dado comienzo este miércoles en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva, donde el quinto implicado en los hechos, que era menor de edad cuando estos se produjeron y ya fue condenado a seis años de internamiento en un centro de reforma juvenil, ha situado al presunto cabecilla, Daniel Leroy, como único autor de la tortura a la que fue sometida Rachón, por la que se enjuicia a cuatro acusados.

A preguntas de las distintas partes -Ministerio Fiscal, acusación particular y defensas de los cuatro acusados-, M.H.D. ha dejado claro que ni Horacio Suárez ni Alex Ramos golpearon en ningún momento a la víctima. Sí le dio un único golpe José Almansa, el primero que se le propinó, y lo hizo «incitado u obligado por Daniel», ha relatado el principal testigo que ha declarado este miércoles en el juicio. «Los demás no le agredieron, solo José el primer golpe», ha subrayado.

El ya condenado por estos hechos ha explicado que, aquel día, los cinco se reunieron en casa de José Almansa sin que tuviesen «nada pensado, como un día normal», tras lo que «Daniel dijo de ir para allá» porque «sabía que había dinero». «Hubo gente que no estaba de acuerdo en ir pero decidimos ir todos», ha continuado M.H.D., tras lo que también ha destacado que «pensábamos que la casa estaba vacía».

Al llegar a la finca, «vimos una luz encendida y pensamos irnos», pero «Daniel dijo vamos a entrar» y «alguien llamó a la puerta», ha proseguido. Fue entonces cuando la víctima salió y José le da el primer impacto, momento en el que «nos asustamos. José se llevó las manos a la cabeza. Lo he matado, decía, pero luego el hombre reaccionó y entramos a registrar la casa», ha continuado el testigo, tras lo que ha explicado que, mientras los demás realizaban el registro, «Daniel cogió un palo» y comenzó a agredir a Rachón mientras le pedía que le dé el dinero.

M.H.D. ha relatado a continuación que alguien le dijo a Daniel que lo dejara, «pero no sé a ciencia cierta quién fue», ha continuado el testigo, tras lo que ha dejado claro que «José Almansa no quería ir» a la casa y que no vio ni a Horacio ni a Alex agredir a la víctima.

La declaración del hasta ahora único condenado por estos hechos ha sido lo más destacado de esta primera sesión del juicio, que dio comienzo alrededor de las 13.00 horas tras la previa constitución del jurado popular que se encargará de enjuiciar a los cuatro acusados, que se enfrentan a la pena máxima contemplada en el Código Penal para los delitos de gravedad excepcional: la prisión permanente revisable, algo que hasta ahora nunca se había producido en la provincia de Huelva.

La segunda nota más destacada de esta primera sesión, que comenzó con la lectura de los relatos del Ministerio Fiscal y de la acusación particular, es que los cuatro acusados han reconocido los hechos únicamente como los relata la Fiscalía y han aceptado solo las preguntas de sus propios letrados, quienes han solicitado la absolución de sus defendidos y que, en caso de ser condenados, se tengan en cuenta, como atenuantes, haber cometido los actos bajo los efectos de las drogas, el haber colaborado con la Justicia y la reparación del daño.

La sesión también ha contado con la declaración de uno de los hijos de José Rachón, que ha explicado que su padre vivía solo en la finca, retirada del casco urbano, y que solo iba al pueblo una vez al mes para cobrar y dejaba el dinero en casa. Además, ha indicado que los padres de uno de los acusados, Horacio, «se han preocupado por nosotros».

Al margen de ello, la acusación particular, ejercida por los dos hijos de la víctima a través del letrado Gustavo Arduán, ha intentado, antes del inicio de la vista, llegar a un acuerdo con las defensas de los cuatro acusados, a quienes les propuso pactar penas de entre 14 ó 15 y 20 ó 22 años de prisión, pero la propuesta, según el propio Arduán, solo fue aceptada por la defensa de uno de los acusados.

Así las cosas, la acusación particular mantiene sus peticiones iniciales: la prisión permanente revisable para el que considera el cabecilla del suceso y 43 años de prisión para el resto por los presuntos delitos de asesinato, robo con violencia en casa habitada, robo en local y contra la integridad moral, peticiones que difieren de las que solicita el Ministerio Fiscal, que pide la prisión permanente revisable para los cuatro.

El juicio, presidido por el magistrado Antonio Pontón, presidente de la Audiencia Provincial de Huelva, se reanudará este jueves a las 10.30 horas tras una primera sesión que se ha prolongado durante dos horas, desde las 13.00 a las 15.00 horas.

El asesinato de José Rachón quedará visto para sentencia en 10 días

Los cuatro adultos acusados se enfrentarán a la prisión permanente revisable

El juicio por el asesinato del campillero José Rachón, acontecido el 1 de septiembre de 2016 en su casa de campo de la finca Calero de El Campillo, quedará visto para sentencia en 10 días, el próximo 14 de febrero, cuando finalizará la vista, que se iniciará el próximo día 12, tal y como ya informó TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-.

El juicio se celebrará en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva, donde, tal y como ya informó este periódico, los cuatro adultos acusados -J.A.R., D.L.O.P., H.M.S.M. y A.R.A.- serán juzgados por un jurado popular y se enfrentarán a la pena máxima contemplada en el Código Penal para los delitos de gravedad excepcional, la prisión permanente revisable, algo que ocurrirá por primera vez en la provincia de Huelva.

Sin embargo, tal y como también informó este periódico, la acusación particular, ejercida por la familia de José Rachón, anunció que sólo pediría la prisión permanente revisable para uno de los cuatro acusados, D.L.O.P, al que considera el cabecilla del suceso, una petición que difiere de la que solicita el Ministerio Fiscal, que pide la prisión permanente revisable para los cuatro acusados.

La Fiscalía solicita además otros nueve años de reclusión para D.L.O.P. y J.A.R. por los delitos de robo con fuerza en establecimiento público con la agravante de reincidencia y de robo con violencia en casa habitada, mientras que para A.R.A. pide siete años de prisión por el robo con fuerza y por el asalto con violencia a la vivienda y, para H.M.S.M., año y medio de prisión por el robo en la piscina y cinco años por el robo con violencia.

Por su parte, la acusación particular, según reza el escrito de acusación, no solicita la pena máxima para tres de los cuatro acusados, J.A.R., H.M.S.M. y A.R.A, para quienes pide 43 años de prisión por los presuntos delitos de asesinato, robo con violencia en casa habitada, robo en local y contra la integridad moral.

Asimismo, para el presunto cabecilla del crimen, D.L.O.P., la acusación particular también pide, además de la prisión permanente revisable, doce años y medio de cárcel por los demás delitos y el pago de una multa de 2.000 euros.

Cabe recordar que el quinto acusado del asesinato de José Rachón, al ser menor de edad en el momento del suceso, ya fue condenado a seis años de internamiento en un centro de reforma juvenil.